Pandora no daba rodeos.
Antes de que Alejandro respondiera, lo miró con curiosidad y preguntó:
—Entonces, ¿es verdad que le quitaste a Sofía a otro tipo?
Alejandro se quedó en silencio. Solo cuando volvió al país y convivió con Sofía entendió lo que sentía. Si la hubiera conocido antes, ¿habría tenido el valor de arrebatársela a Diego? No lo sabía. Pero ahora los dos estaban divorciados, y no había mejor oportunidad.
En su mente, la competencia ya estaba decidida. Estaba dispuesto a pelear por el amor de Sofía con Diego, y esta vez de frente.
No respondió la pregunta de su mamá. Habló con tono serio:
—Lo que dijiste la otra vez... no lo repitas. Y menos frente a Sofía.
Pandora alzó una ceja, sorprendida por ese tono tajante. No podía creer que le hablara así por algo que, según ella, ni siquiera era grave.
—A veces soy imprudente, pero tengo límites —respondió, cruzándose de brazos—. Has estado solo tantos años y ahora que por fin tienes novia, ¿crees que voy a decir algo que la asuste o la haga sentir mal? ¿Me crees una suegra de telenovela?
Alejandro la miró sin inmutarse.
—Más te vale.
Pandora contuvo la indignación al escuchar eso.
—¿De verdad me ves tan poco confiable?
Él no dudó.
—En cualquier otro tema no diría nada. Pero si se trata de Sofía, sí. No voy a tolerar ni el más mínimo error, y eso no es solo contigo.
A Pandora le dieron ganas de empujarlo al estanque para que los peces se lo comieran. ¿Así le habla un hijo a su madre?
—¿Me escuchaste? —añadió él, implacable.
Por dentro, Alejandro pensaba en la arrogancia con la que Isabella trató a Sofía. Quedó claro que Diego nunca la protegió como debía. Él no iba a dejar que eso se repitiera.
Pandora lo miró, molesta.
—No solo escuché —dijo con sarcasmo—, también entendí. Está bien. Si quieres, la trato como a mi hija. La voy a cuidar y consentir, ¿contento?
Alejandro suspiró.
—Hazlo si quieres, pero Sofía no se deja llevar por tus excentricidades. No esperes que te siga el juego.
Pandora guardó silencio. ¿Acababa de llamarla inmadura? Por un instante pensó en responder, pero lo dejó pasar.
Alejandro no dijo nada.
—Ah, no te gusta escucharlo —se burló, satisfecha de verlo incómodo—. Ánimo, hijo: el amor también se pelea.
Luego agregó, con una sonrisa pícara:
—Eso sí, te digo algo: la última vez que los vi, estaban muy correctos, demasiado... educados.
Alejandro la miró sin entender a dónde iba.
—Como madre con experiencia, te puedo decir que entre ustedes todavía no ha pasado nada, ¿cierto? —remató, sin pudor.
Él se quedó quieto.
Pandora sonrió más. Había acertado. Si ya hubieran estado juntos de verdad, se notaría en sus miradas o cuando se tocan. Un roce, un reflejo imposible de fingir. Entre ellos no había esa intimidad. Solo respeto y un cariño distante.
—Si no vivieran juntos y tú no la defendieras tanto, pensaría que esa mujer es una actriz que contrataste para fingir un romance —añadió, riéndose.
Luego se puso un poco más seria.
—Dime algo, con confianza. —Bajó la voz y lo miró fijo—. ¿No será que... no puedes?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Él Eligió a Otra, Yo Elegí a Su Hermano
Por favor otros medios de pago para poder conseguir monedas😫...
Muy hermosa pero hay mucha dificultad para leerla porque hay que tener monedas y sin ellas no hay acceso a los capítulos hay que tener otros métodos de desbloqueo gracias...
Please can you publish more than 6 chaps/day.. And today no chaps ???...
🥲...
Pague la aplicación y aún me faltan párrafos deberían prestar más atención en la traducción xq falta contenido no vuelvo a comprar en su aplicación...
Xq no ponen toda la novela de una sola vez me encanta y siempre tengo que esperar al otro día...
Me encanta la pasión la frialdad lo intenso ay no tiene de todo...
Es interesante...