Alejandro se mantenía serio.
Javier intentó explicarse de nuevo:
—No me mires así, te lo juro. Si hubiera sabido lo tuyo con Sofía, jamás se la presentaba a otro hombre. ¿Tú crees que soy tan idiota como para cavar mi propia tumba?
Thiago no dijo nada. Un minuto antes hablaba de su "felicidad futura", y al siguiente recibió una advertencia directa del mismísimo Alejandro. El mensaje era claro: eso no era una simple visita al hospital.
Solo pudo sonreír un poco, con amargura. Le dolía perder a alguien que en serio le gustaba, pero no tuvo más remedio que mostrarse educado:
—Disculpe, señor Montoya. No lo sabía. Le aseguro que entre Sofía y yo no va a haber nada.
Alejandro respondió con seriedad medida:
—Te deseo pronta recuperación.
Thiago asintió y aceptó el comentario como lo que era: una despedida.
Sabía que ese hombre del círculo de Nueva Castilla era famoso por su carácter impenetrable y un poder casi intimidante. Resultaba imposible leerlo, y eso solo aumentaba la presión.
Desde que entró, Alejandro se mostró correcto, casi amable, pero era una cortesía agresiva; como si le apuntara con un arma invisible a la cabeza.
Si Thiago hubiera sido un poco más impulsivo, seguramente estaría acabado.
En otra situación, con otro rival, habría luchado. Pero contra Alejandro solo quedaba rendirse.
***
Cumplido su objetivo, Alejandro volteó y salió.
Javier, incómodo, le lanzó a Thiago una mirada de consuelo y enseguida lo siguió.
—¿A dónde vas ahora? —preguntó cuando lo alcanzó.
—A buscarla —respondió él sin detenerse.
—Al menos deberías dejar que te curen la herida de la mano —sugirió Javier.
—No hace falta —respondió Alejandro.
Lo que quería, en realidad, era que Sofía misma se la curara.
Si Thiago podía usar su herida como excusa, él también.
Aunque la besó esa noche, Sofía seguramente lo atribuyó a la actuación para Diego. Pero Alejandro estaba perdiendo la paciencia. No podía controlar sus impulsos.
Sabía que cada vez la deseaba más y que si se presentaba una oportunidad, no la iba a desaprovechar.
—Descuida —respondió con certeza.
***
Llevaron a Sofía al hotel donde Alejandro se hospedaba.
Por un momento dudó si debía conseguirle una habitación aparte. En el fondo no quería hacerlo, pero sabía que si pasaban la noche bajo el mismo techo, no iba a lograr dormir.
Después de ese beso, la tensión entre ambos era demasiado fuerte.
Y aunque deseaba tenerla cerca, temía no poder controlarse y asustarla.
Todavía no estaba lista para saber lo que él sentía.
Así que al final reservó otra habitación.
—Hablemos en tu cuarto —dijo.
Sofía se detuvo en la puerta, sin entrar.
—Señor Montoya, mejor vamos al tuyo. También quiero saber qué te trajo de repente a San Rafael.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Él Eligió a Otra, Yo Elegí a Su Hermano
Por favor otros medios de pago para poder conseguir monedas😫...
Muy hermosa pero hay mucha dificultad para leerla porque hay que tener monedas y sin ellas no hay acceso a los capítulos hay que tener otros métodos de desbloqueo gracias...
Please can you publish more than 6 chaps/day.. And today no chaps ???...
🥲...
Pague la aplicación y aún me faltan párrafos deberían prestar más atención en la traducción xq falta contenido no vuelvo a comprar en su aplicación...
Xq no ponen toda la novela de una sola vez me encanta y siempre tengo que esperar al otro día...
Me encanta la pasión la frialdad lo intenso ay no tiene de todo...
Es interesante...