Sofía vio que Isabella estaba incómoda e hizo las presentaciones formales.
—Alejandro, mi novio.
Isabella se moría de miedo. Las ganas de pelear que tenía hacía un momento se le habían ido por completo. Por suerte Sofía estaba ahí; gracias a eso no entró en pánico.
—¿Desde cuándo están juntos?
Hacía unos meses se había encontrado por casualidad con Sofía y Alejandro en el cine. En ese momento pensó que solo era una relación de trabajo entre jefe y asistente, e incluso se lo comentó a Diego.
Diego no dijo nada, e Isabella, tan perezosa como era, tampoco siguió preguntando. Mucho menos tratándose de Alejandro.
Ahora sentía que se había perdido demasiadas cosas.
—Después del cumpleaños del abuelo —respondió Sofía—. El día que Diego fue a San Rafael y casi me llevó a la fuerza.
—¿Qué? ¿Mi hermano te secuestró? —Isabella se quedó con la boca abierta—. ¿Se le zafó un tornillo?
Sofía respondió, con una sonrisa:
—Le doy gracias a Dios que ese día se le zafó un tornillo.
Si no hubiera sido por eso, ella tampoco se habría animado a decir lo que sentía.
Antes, cuando Isabella todavía trataba mal a Sofía, siempre pensaba como su hermano. Ahora ya no. Al contrario, sentía mucha vergüenza.
Ella misma era bastante extrema, pero ¿cuándo su hermano se volvió un loco a sus espaldas? ¡Y ni siquiera le dijo nada!
Si lo hubiera sabido, lo habría detenido.
Isabella bajó la cabeza de repente. Sentía una mirada clavada en la coronilla, como si la estuvieran juzgando.
Si iba a intentar quedar bien con Sofía, no podía evitar enfrentarse a la persona a la que más miedo le tenía. Si no enfrentaba la realidad ahora, tendría que hacerlo después. Y si algún día Sofía se casaba con Alejandro, ¿no iba a asistir a la boda por miedo?
Isabella respiró profundo, levantó la cabeza y miró a Alejandro. Su mirada, tal como se imaginaba, daba mucho miedo.
Se frotó el pantalón con la mano sin darse cuenta. Temblando, Isabella le dijo a Alejandro:
—H-hermano.
Sofía miró todo como si fuera público. Subestimó por completo lo convenenciera que podía ser Isabella: decir "hermano" tan rápido tenía su mérito.
Ahora sentía curiosidad por la reacción de Alejandro.
Sin sorprenderse mucho, Alejandro aceptó ese "hermano" y respondió muy formal:
—No te di regalo en tu cumpleaños. Te lo voy a compensar. ¿Qué quieres?
Isabella quedó con la boca abierta.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Él Eligió a Otra, Yo Elegí a Su Hermano
Por favor otros medios de pago para poder conseguir monedas😫...
Muy hermosa pero hay mucha dificultad para leerla porque hay que tener monedas y sin ellas no hay acceso a los capítulos hay que tener otros métodos de desbloqueo gracias...
Please can you publish more than 6 chaps/day.. And today no chaps ???...
🥲...
Pague la aplicación y aún me faltan párrafos deberían prestar más atención en la traducción xq falta contenido no vuelvo a comprar en su aplicación...
Xq no ponen toda la novela de una sola vez me encanta y siempre tengo que esperar al otro día...
Me encanta la pasión la frialdad lo intenso ay no tiene de todo...
Es interesante...