Cuando escuchó eso, Diego se puso muy pálido.
—¡Sofía!
Carmen ya no pudo aguantarse más.
—Diego, ¿por qué gritas? Esos niños los hiciste tú solo. ¿Sofía no puede dudar de que quizás ni siquiera sean suyos? Si los niños no tienen los genes de ella, eso de ser padre y madre no es más que un cuento, y mucho menos tienes derecho a tenerla atrapada toda la vida. ¡Si no son de Sofía, entonces busca a la madre de esos niños donde sea que esté!
Diego, que miraba intensamente a Sofía, tenía las venas de la frente marcadas.
—¿De verdad crees que yo iba a cometer un error tan básico?
—¿Y si sí? —le respondió Sofía—. Por precaución, hay que hacer una prueba de paternidad. Si no son mis hijos, entonces no tengo por qué hacerme cargo de nada.
—¡Bien, está bien! —Diego estaba a punto de volverse loco.
En el fondo entendía lo que Sofía decía, pero precisamente porque venía de ella, eso era lo que más lo hacía enfurecer. En realidad, Diego detestaba a los niños; aun así, había esperado con muchas ganas que los dos hijos que iba a tener con Sofía nacieran cuanto antes. Había tenido mucha ilusión, esperando que la persona que compartiera esa alegría con él estuviera igual de emocionada; sin embargo, Sofía mostraba una indiferencia absoluta. Esa sensación le resultaba insoportable.
Cuando vio a Diego tan furioso, Sofía solo sintió que era algo ridículo.
—Parece que, cuando el problema no es de uno, no se sabe lo que duele. Antes yo también tenía muchas ilusiones, igual que tú. ¿Y qué hiciste? Ahora te pones así, y lo único que demuestras es lo miserable que fuiste en el pasado.
Las palabras de Sofía dejaron a Diego sin saber qué decir. Precisamente porque ahora sentía ese dolor, podía por fin ponerse en el lugar de ella y entender lo estúpido que había sido antes. Diego respiró profundo varias veces. Aunque nunca había tenido vergüenza ni límites, esta vez el dolor le tocó a él y no podía fingir, como siempre, que nada le importaba. Miró a Sofía y, desde el fondo de su corazón, sintió un poco de culpa. Pero ¿de qué servía pedir perdón ahora? Ya no se podía arreglar.
—Sofía, tú…
—La prueba de paternidad se tiene que hacer —dijo Sofía, firme.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Él Eligió a Otra, Yo Elegí a Su Hermano
En serio acaba así???...
Por favor otros medios de pago para poder conseguir monedas😫...
Muy hermosa pero hay mucha dificultad para leerla porque hay que tener monedas y sin ellas no hay acceso a los capítulos hay que tener otros métodos de desbloqueo gracias...
Please can you publish more than 6 chaps/day.. And today no chaps ???...
🥲...
Pague la aplicación y aún me faltan párrafos deberían prestar más atención en la traducción xq falta contenido no vuelvo a comprar en su aplicación...
Xq no ponen toda la novela de una sola vez me encanta y siempre tengo que esperar al otro día...
Me encanta la pasión la frialdad lo intenso ay no tiene de todo...
Es interesante...