Fabio mantuvo su rostro inescrutable: —Él está muy bien.
Pero en el fondo lo sabía perfectamente.
Vicente estaba muerto.
Ese día, después de que Vanesa lo viera.
La intención original de Fabio era mantener a Vicente con vida.
Al fin y al cabo, era solo cuestión de dinero.
Aunque estuviera en estado vegetativo, seguiría existiendo de esa forma.
Pero apenas Vanesa se dio la vuelta y se fue, Vicente falleció repentinamente.
Ni siquiera los esfuerzos de reanimación lograron salvarlo.
Por supuesto, Fabio no se lo contó a Vanesa, y tampoco veía la necesidad de hacerlo.
Vanesa simplemente lo miró fijamente.
El hecho de mencionar de repente a Vicente hizo que recuperara un poco la calma.
—Fabio, aún no me has dicho, ¿por qué Vicente de repente se puso así? Él siempre había estado muy estable. Y otra cosa, ¿por qué lo sabía Giselle? —preguntó, pronunciando cada palabra con detenimiento.
Fabio no respondió, solo se limitó a mirarla.
Vanesa tampoco tenía intenciones de retroceder.
Ambos estaban en un enfrentamiento silencioso.
—El agua se va a evaporar —dijo Fabio de pronto con indiferencia.
Le echó más agua a la olla y, con total naturalidad, apartó a Vanesa para continuar haciendo la sopa de ravioles.
Al ver esto, Vanesa frunció el ceño.
En realidad, ella ya sabía las respuestas a las preguntas que le acababa de hacer.
Pero aún quería escucharlo de su propia boca.
Sin embargo, la actitud que tenía ahora Fabio le dejaba claro que no iba a darle ninguna explicación.
Cualquier cosa que involucrara a Giselle...
Fabio siempre se pondría de su lado y velaría por sus intereses.
Vanesa bajó la mirada, esbozando una sonrisa cargada de burla.
Pero justo en ese momento, Fabio rompió el silencio.
Los ravioles ya estaban listos, los sirvió en un plato y les añadió la salsa.
—Giselle se enteró porque le preguntó al personal del sanatorio. Y ella conoce muy bien tu relación con Vicente. Además, como saliste tan apurada en ese momento, es normal que te lo contara.
La voz de Fabio se escuchó calmada.
Pero cada una de sus palabras estaba diseñada para defender a Giselle.
Aunque Vanesa lo sabía a la perfección.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ