Entrar Via

EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ romance Capítulo 516

Sin embargo, Fabio no permitió que ninguna de sus turbulencias emocionales se asomara a su rostro.

Guiado por un puro acto reflejo, giró la cabeza hacia donde Paz estaba saludando.

Y entonces, Fabio se quedó petrificado.

¿Era posible tal coincidencia?

¿La mujer que había visto en el estacionamiento del aeropuerto?

¿Se llamaba Vanesa?

A simple vista, Fabio parecía impasible, como un témpano de hielo.

Cuando Vanesa se topó con la imagen de Fabio y Paz juntos, sus ojos se oscurecieron de inmediato.

Nunca imaginó que el destino le jugaría una broma tan pesada.

¿Qué demonios hacía Fabio Serrano en ese hospital?

Y, para colmo, ¿por qué estaba con Paz?

Paz era una niña extremadamente cautelosa y tímida, que huía de los extraños como de la peste.

Pero, increíblemente, la niña parecía sentirse muy a gusto charlando con Fabio.

Vanesa mantuvo una fachada imperturbable mientras Paz corría hacia ella para lanzarse a sus brazos.

—¡Vane, te extrañé muchísimo! —murmuró Paz, abrazándola con fuerza y cariño.

Vanesa se inclinó y levantó a la pequeña en el aire: —¿Y a ti quién te dio permiso de andar por aquí solita? ¿Qué crees que va a hacer tu mami cuando no te encuentre?

—No pasará nada, solo fue un ratito chiquito, ni se va a dar cuenta —se defendió Paz con un tono encantadoramente terco.

Vanesa dejó escapar un suspiro de resignación.

Paz se removió en sus brazos para que la soltara y caminó a su lado.

Mientras caminaban, la niña le soltó su discurso: —Es que mami siempre exagera. Yo solo tenía un poquito de moquitos, pero ella de inmediato me metió a este hospital. Y apenas llegué, empecé a extrañarte horrible, así que mami te llamó. Lo siento... no quería que regresaras solo por mí. ¡Te juro que no lo vuelvo a hacer!

—Sé que lo volverás a hacer la próxima vez —respondió Vanesa, conociendo a la perfección sus trucos.

Con una sonrisa llena de cariño, le pellizcó suavemente la naricita.

La pequeña emitió una risita melodiosa mientras se aferraba de nuevo a la pierna de Vanesa.

A lo largo de toda esa escena, Fabio se había quedado mirándolas.

Su mirada era en apariencia gélida y serena.

Vanesa pareció no tener ninguna intención de interactuar con Fabio; se limitó a ofrecerle un leve y distante asentimiento de cabeza como toda muestra de cortesía.

Luego, sin mirarlo dos veces, tomó a Paz de la mano para dirigirse a su habitación.

Topárselo dos veces en el mismo día era demasiada casualidad.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ