Entrar Via

EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ romance Capítulo 560

Julián llevó a Paz en brazos de vuelta a la suite.

La niña se quedó dormida en el camino.

Al llegar, les costó un poco de trabajo cambiarle la ropa y meterla a la cama sin que se despertara del todo.

A veces, si se despertaba a medias en la noche, empezaba a llorar buscando a Vanesa. Así que ella se quedó a su lado.

—Voy a la sala a revisar unas cosas. Tú quédate con ella —susurró él.

—De acuerdo —asintió Vanesa.

En cuanto él salió, la niña se aferró a ella dormida. Vanesa la abrazó con ternura.

La miró fijamente.

Tenía sus mismos ojos.

Pero la barbilla y la boca eran idénticas a las de Fabio.

Incluso cuando sonreía, se le marcaban los mismos hoyuelos que a él.

Ella siempre lo había sabido.

Acarició su cabecita con infinito amor.

La pequeña hizo un ruidito con la boca, se acomodó mejor y siguió durmiendo.

Vanesa sonrió en silencio, sintiendo una paz inmensa.

La alegría de haber recuperado a su hija no tenía precio.

De pronto, su teléfono vibró.

Era un mensaje de WhatsApp de Fabio.

Vanesa se quedó congelada por un segundo.

Luego, lo abrió.

Era raro; él nunca solía usar esa aplicación.

Le había mandado unas capturas de pantalla de unos documentos.

Fabio: [Estas son mis observaciones sobre el proyecto. Revísalas.]

El Grupo Serrano era socio de IGM. Y ella no podía darse el lujo de ignorarlo.

De hecho, el Grupo Serrano necesitaba la tecnología de IGM, por lo que eran sus mejores clientes en ese momento.

Vanesa revisó las imágenes.

Sus notas eran precisas, lógicas y no dejaban lugar a debate.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ