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El Marido que no supo perder romance Capítulo 197

Al verla en ese estado, Rosendo frunció el ceño. Se dio la vuelta para tomar la taza y se la entregó.

Catalina dio un sorbo y, en un falso arranque de debilidad, tembló y derramó parte del agua tibia sobre la mano de él.

—Perdóname... —dijo, fingiendo angustia—. Hay servilletas sobre la mesa...

Rosendo tomó un pañuelo de papel y se secó la mano sin darle importancia.

Catalina desvió la vista hacia el vaso de leche en la mesita de noche.

—Eso te lo preparó Thiago. Te estuvo esperando muchísimo tiempo... Toma un poco, por favor. Le hará muy feliz saber que la tomaste...

Al recordar a ese niño que él mismo había criado desde pequeño, las palabras de rechazo se le atoraron en la garganta.

Tomó el vaso, y, sin pensarlo dos veces, bebió de un solo trago.

Bajo sus largas pestañas, los ojos de Catalina brillaban de locura.

—Si no necesitas que llame a un doctor, descansa. Voy a la habitación de invitados.

—De acuerdo.

¿La habitación de invitados? ¡Eso significaba que no se iba a ir!

En cuanto Rosendo salió, Catalina corrió al baño, se quitó la pijama y se puso un seductor vestido de lencería negra de encaje que ya tenía listo.

Se roció algo de perfume frente al espejo, se acomodó el cabello y caminó hacia la habitación de invitados.

Tomó aire, abrió la puerta... y no había nadie.

Se quedó paralizada por tres segundos hasta que escuchó el motor de un auto encendiéndose afuera. Corrió hacia la ventana y vio impotente cómo el Maybach salía por los portones de la propiedad.

—¡¡¡Rosendo!!!

Con el rostro desencajado por la furia, se aferró al marco de la ventana, sus nudillos blancos por la fuerza, respirando agitadamente.

¡¿Cómo era posible?!

Lucas le había asegurado que los efectos de eso eran instantáneos, que en ese momento él estaría desesperado por buscar alivio. ¡¿Cómo pudo haberse ido?!

***

En el apartamento de Gretel.

Cuando sonó el timbre, Vale llevaba poco tiempo dormida. Gretel, que vestía un sencillo camisón de seda blanco, estaba sentada en la sala leyendo una revista científica.

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