Capítulo 269 -Gracias, Chris.
Otra voz se metió en la conversación, una voz furiosa que le erizó la nuca a Chase.
-Quien sea que tocó al niño lo va a pagar.
Era Cale: su voz fría, afilada, amenazante.
-Cale -susurró Riana, asustada-. Josh tuvo un accidente. Estoy segura de que Chase aún no sabe exactamente qué pasó.
-Estoy seguro de que no fue solo un accidente.
-No te precipites, Cale. -Daniel habló con firmeza, en tono de advertencia.
-¿Precipitarme? -Cale se rio, una risa corta y amarga-. No es momento de quedarnos cruzados de brazos, papá. Alguien se atrevió a convertir a Josh en un blanco. ¡Un niño! ¿Y quieres que me quede callado como si no hubiera pasado nada?
-¡Cale! -cortó Daniel-. No podemos seguir investigando hasta que tengamos un informe oficial. No tomes decisiones precipitadas; podrían crear problemas mucho mayores.
El tono de Cale bajó, peligroso y grave.
-¿Problemas? No, papá. El verdadero problema es que alguien crea que puede tocar a un miembro de la familia Miller y seguir con su vida tan tranquilo. No voy a permitir que eso pase.
-Cale... -La voz de Chris fue cautelosa-. Tienes que pensar con claridad. Nuestra prioridad ahora es el estado de Josh.
-Lo tengo más claro que nadie, Chris. -Las palabras de Cale cortaron como un filo-. Me preocupa ese niño. En serio. Si pudiera, ya estaría en Aethelis, pero... ahora mismo no puedo.
Ustedes vayan con Josh y asegúrense de que reciba el mejor tratamiento en el hospital. Pero yo... yo voy a encontrar al que está detrás de esto.
Y cuando lo encuentre...
Se detuvo; respiraba con pesadez, furioso.
-...todos van a quedar aterrorizados con lo que pienso hacer. Lo juro: se van a arrepentir de haberle puesto un dedo encima a ese niño.
Un silencio espeso siguió a sus palabras, pesando sobre la llamada y dejando un escalofrío de terror en todos los que lo habían escuchado.
-Cale -llamó Daniel, pero la línea ya se había cortado-. ¡Por Dios, ese muchacho!
-Papá -intervino Chris, con voz tranquila tras haber escuchado en silencio toda la llamada-.
Estoy seguro de que Cale sabe lo que hace. Mejor hagamos lo que pidió: concentrarnos en Josh.
-Chris tiene razón -concordó Chase, y suspiró largo y pesado-. Yo también me voy a asegurar de que Cale no actúe de forma imprudente, papá.
-Está bien, entonces. -La voz de Daniel cargaba resignación-. Tu madre y yo nos prepararemos para salir hacia Aethelis. Mantenme al tanto del estado de Josh, Chase.
-Sí, papá.
-Dile a Althea que se mantenga en calma -añadió Riana en voz baja-. Estaré en el hospital lo antes posible.
-Sí, mamá. Gracias.
-¡Espere, déjeme acompañarlo! No puedo dejarlo... -suplicó ella, con las lágrimas cayéndole sin freno.
-Necesita una intervención inmediata. Confíe en nosotros -respondió el doctor, tranquilo pero con determinación, sin dejarle ver lo grave que era en verdad la situación. Dos enfermeras detuvieron a Althea con suavidad, cuidando de no lastimaria pero con la firmeza necesaria para despejar el paso a la sala de emergencias.
-Debería esperar afuera, señora.
Althea las miró, con los ojos anegados de angustia.
-Mi bebé... va a entrar ahí solo. Debe estar aterrado.
-Estaremos a su lado -le aseguró una de las enfermeras, mientras la guiaba hacia una silla de la sala de espera-. Rece para que nuestros esfuerzos por su hijo estén guiados y bendecidos.
-¡Por supuesto! -Althea asintió rápidamente, aferrándose a esas palabras como a un salvavidas.
Las puertas de emergencias se abrieron, inundando el pasillo con un resplandor blanco y estéril. La camilla de Josh desapareció dentro, tragada por el equipo médico que lanzaba órdenes en tonos secos y precisos.
Justo antes de que se cerraran las puertas, Althea alcanzó a verlo una última vez: una enfermera le ponía una vía intravenosa nueva en su manita.
-¡Su presión está cayendo!¡Preparen una transfusión! ¡Llamen a anestesiología!
La orden le apretó el pecho hasta dejarla sin aliento.
-Josh, mami está aquí. Resiste, mi cielo.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...