Capítulo 365
-Esa es toda la secuencia de eventos hasta donde pude averiguar.
Erick acababa de terminar de explicar el accidente de Nora cuando Selena se enderezó, limpiándose los últimos rastros de las lágrimas casi secas.
Silvia, por su parte, se había derrumbado, sus sollozos se intensificaban a medida que la realidad de la muerte de Nora le caía encima. Eli intentaba consolarla, aunque los ojos de la niña estaban vidriosos de tristeza.
Selena se mantenía apartada de ellas, tranquila, serena, mostrando apenas un destello de pesar aquí y allá. Cada fugaz indicio de aflicción se diluía pronto en una sonrisa, como si algo más acechara bajo la superficie.
-Gracias por explicármelo -dijo con suavidad-.
Entonces... ¿qué sigue? ¿Ya le avisaron a su familia?
-Ya lo hicimos, señorita Selena. Lo mejor sería que usted regresara por ahora. Nosotros nos haremos cargo de todo aquí.
Selena asintió despacio.
-Ah, pero Erick...
Caminó hasta una de las sillas y se sentó, obligando a Erick a volcar toda su atención en ella.
-Hay algo de lo que me gustaría hablar. Aunque...
sé que no es el momento más apropiado. -Su voz se suavizó-. Es sobre la escuela de Eli.
Erick parpadeó, tomado por sorpresa por el cambio repentino de tema. Pero se compuso pronto.
-Por supuesto, señorita. ¿De qué le gustaría hablar?
-Me gustaría que me recomendaran una buena escuela -dijo con un tono bajo y firme-. Algo cerca de GreenVilla. Eli necesita un entorno seguro y estable. No quiero inscribirla en una mala escuela.
Su voz rebosaba afecto maternal, como la de una madre amorosa preocupada por la educación de su hija. Pero debajo de esa calidez, Selena ya estaba entreabriendo una puerta: otro pequeño paso hacia el círculo íntimo de la familia Miller. En silencio, con cuidado, sin que nadie lo notara... hasta el momento en que llegara exactamente a donde
quería estar.
Y entonces apartaría de su camino cualquier cosao persona que se interpusiera, incluso... a esa niña.
-Ah, sí. La escuela -intervino Eli-. ¿No íbamos a visitar algunas hoy para hacer un recorrido?
-¿Sabes dónde estamos ahora, cariño? -Selena rio y le dio un golpecito en la punta de la nariz.
-Perdón, mami -murmuró Eli.
-Está bien.
Erick se detuvo a pensar.
-Voy a comunicarme con el señor Nathan. Quizá él tenga recomendaciones de escuelas adecuadas para la señorita Eli. Como van a quedarse un tiempo en la zona de GreenVilla, las opciones son bastante buenas.
Selena ofreció un asentimiento amable.
-Gracias. Le agradezco cualquier ayuda.
-En ese caso, me retiro.
-Adelante.
Selena sonrió, cálida pero indescifrable, y dejó que Erick se alejara. Detrás de ella, Silvia seguía llorando sin control. La máscara de Selena no se resbaló ni una sola vez. Nadie sospechaba de ella.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad