—Es que te extrañé.
Althea guardó silencio unos segundos antes de reír.
—Nos separamos hace menos de una hora.
—Y fue demasiado tiempo.
Esta vez, Althea rio con ganas. Su risa cálida llenó la habitación.
—Tengo curiosidad —dijo Althea cuando dejó de reír—. ¿Cómo te fue en la conversación?
Daven suspiró.
—Mucho mejor de lo que esperaba.
—¿Chris?
—Ya se calmó.
La noticia alivió a Althea.
—Gracias a Dios. Entonces, ¿ya está todo bien?
—Más o menos. —Daven le acarició la mano—. Chris no se opone.
—¿A lo de Naomi? —preguntó Althea.
—Sí.
Althea guardó silencio un momento.
—Entonces, ¿el único problema que queda es Naomi?
—Exacto.
Durante la conversación en la sala familiar, Naomi expresó varias veces sus objeciones. Ni siquiera vaciló al negarse después de escuchar la explicación de Cale. Eso demostraba que tenía convicciones firmes y no era fácil hacerla cambiar de opinión. Cuando tomaba una decisión, podía ser muy obstinada.
Por su reacción, la idea no le gustaba nada.
—No puedo culparla.
Althea suspiró otra vez.
—Sí, tienes razón. Nadie puede reprochárselo.
Daven apoyó el mentón en la rodilla de Althea sin apartar los ojos de la mujer que tanto amaba.
—Hace muy poco se enteró de quién es en realidad y, de pronto, tiene que afrontar algo así.
—Pobrecita.
Althea no podía negarlo. Si le hubiera pasado a ella, también le habría costado decidir qué hacer.
Los dos guardaron silencio por un momento. Solo se oía la respiración lenta y acompasada de Chase. El pequeño por fin dormía profundamente, con la cabeza apoyada cómodamente en el hombro de su madre.
—Por cierto... —Daven sonrió con picardía—. Se me ocurrió algo.
Althea se puso en guardia.
—¿Por qué no me gusta cómo dijiste eso?
Daven se rio.
—No desconfíes tanto de mí, cariño.
Althea volvió a poner los ojos en blanco.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...