Capítulo 492
Vanessa se quedó pasmada. Rafael escuchó los pasos y volteó. Tenía la mirada suave, los rasgos relajados, y hasta la voz le salió cálida.
-Llegaste.
Vanessa, juguetona, contestó:
-Ajá.
Rafael no detuvo el masaje ni un instante. Sin pausar el movimiento, agregó con voz tranquila:
-El doctor dice que hay muchas probabilidades de que el abuelo despierte. Y además, mi abuelo conoce a un neurólogo que es una autoridad en esto.
-Ya está retirado, pero el abuelo se las arregló para contactarlo. Me pidió que te preguntara. Si tú aceptas, el especialista puede venir a revisar al abuelo.
A Vanessa le pareció bien, por supuesto. Con tal de ayudar a su abuelo, no iba a renunciar a ninguna oportunidad.
-Está bien, no tengo problema. Que venga a verlo.
-Perfecto.
A Rafael se le relajó el entrecejo; era evidente que respiraba aliviado. Tenía verdadero miedo de que Vanessa se negara. Pasaron unos diez minutos más. Recién entonces Rafael detuvo el masaje.
Tras salir de la habitación, Vanessa seguía intranquila por lo que pudiera hacer Rodrigo, así que le contó a Rafael lo del encuentro de hacía un rato y le pidió que tuviera cuidado.
-Lo sé. Camila se está tratando en este mismo hospital. Tiene la clavícula fracturada y los vidrios le destrozaron la cara: la desfiguraron.
Pero no corre peligro de muerte. Si los Zárate quieren jugar sucio, yo les sigo el juego hasta el final.
Rafael lo dijo con semblante indiferente, como si ya hubiera previsto todo aquello, con un aire sereno y sin prisa. De hecho, la noche anterior ya le había encargado a Ricardo que arreglara todo. La policía tenía en sus manos el material del caso y haría responder a Camila conforme a la ley.
Tentativa de homicidio: como mínimo, varios años de prisión.
-Rodrigo no es alguien con quien convenga meterse -dijo Vanessa-. Me preocupa que nos guarde rencor a nuestras familias por lo de Camila.
-Tranquila, yo me encargo. No te preocupes.
Rafael levantó la mano con la intención de darle una palmadita en el hombro para reconfortarla.
Ricardo apareció de pronto, apurado y corriendo.

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