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El Mes Que Fuimos Verdad romance Capítulo 521

—¿Qué crees que preparó mi mamá para el desayuno? —preguntó Grace, mirando a Felicia con los ojos brillándole de emoción.

Desde el día anterior, Grace no se quería despegar de Felicia. Hiciera lo que hiciera, la quería a su lado.

—No estoy segura —respondió Felicia con una sonrisa, acariciándole el cabello—. Ojalá algo que te encante. —Luego miró a Josh—. Después de ver a tu papá, ¿quieres que me quede a ver tu entrenamiento para la competencia, Josh?

Josh, que caminaba unos pasos detrás de Felicia, alzó la mirada. Dudó un instante antes de sonreír de oreja a oreja.

—Sí, quiero. —Enseguida se tomó del brazo de su tía.

—Ah… ¿así que ese es tu plan para deshacerte de mí? —Lydia fingió un puchero.

Josh se echó a reír.

—Claro que no. A ti también te queremos, tía Lydia. —Se acercó un poco más—. Jamás te olvidaríamos.

Lydia apartó la cara fingiendo ofensa.

—No te creo.

—Yo te quiero, tía Lydia —dijo Grace, y corrió a abrazarla—. No te enojes.

Lydia rio entre dientes, abrazó fuerte a Grace y la llenó de besos.

—Yo también te quiero.

En esa casa, Felicia se sentía viva. El ambiente era cálido y familiar.

—Juguemos a adivinar —propuso—. ¿Qué creen que preparó su mamá para el desayuno?

Mientras avanzaban por el corredor del ala derecha hacia el comedor principal, iban conversando con alegría. Felicia bromeaba con Grace de vez en cuando, y Lydia le daba a Josh algún consejo amable, acorde con su edad.

Aunque nadie lo dijera, esa mañana el comedor parecía distinto.

La larga mesa, donde casi siempre se sentaban todos los de la casa, se veía más vacía. Los lugares de Selena y Eli estaban desocupados. Chris y Cale se habían ido al amanecer y habían dejado un breve mensaje. Tenían asuntos urgentes que atender.

Y aun así, quizá por eso mismo, el desayuno se sentía más cálido.

Riana estaba sentada en la cabecera de la mesa con una taza de té caliente y una actitud relajada. Nathan hacía algún comentario ligero cada vez que sus nietos se acercaban a la mesa, y eso les sacaba risitas a Josh y a Grace. Felicia se sentó junto a Althea; de tanto en tanto le ofrecía rebanadas de pan o le recordaba con dulzura a Grace que no comiera tan rápido.

—Hacía mucho que no desayunábamos así de tranquilos —dijo Nathan con una sonrisa.

Althea asintió y también sonrió, pero la sonrisa se le fue apagando despacio.

—Ojalá esta familia pueda volver a reunirse completa —dijo en voz baja—. Que Daven pueda unirse pronto. Karina también. Y que lo que sea que Chris y Cale estén atendiendo se resuelva rápido.

—Yo también lo espero —respondió Riana con un largo suspiro—. Gia —llamó a una de las empleadas.

—¿Sí, señora Miller? —Gia se acercó e inclinó la cabeza con cortesía.

—¿Le preparaste el desayuno a Eli?

—Sí, señora Miller. También le recordé a la señorita Eli que se cuidara.

Riana se limitó a asentir.

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