—No estoy enojada con Naomi. —Ahora su atención estaba puesta en Cale—. Estoy enojada porque yo no sabía nada de esto.
La habitación quedó sumida en silencio una vez más. Y esta vez Naomi pudo sentirlo con claridad. Aquello era mucho más que un simple malentendido.
Se trataba de confianza.
De la posibilidad de que Cale y Lydia aún se ocultaran partes de su pasado.
De una esposa que descubría de pronto un episodio importante de la vida de su marido del que jamás había oído hablar.
—Nunca tuve la intención de ocultártelo —dijo Cale por fin.
—¿Entonces por qué me entero hasta ahora? —A Lydia le temblaba la voz a pesar de su esfuerzo por mantener la calma—. ¿En serio tenía que escuchar por casualidad una conversación como esta para que te decidieras a explicármelo todo?
—No.
—¿Entonces por qué?
Naomi agachó aún más la cabeza. Sintió una punzada en el pecho al darse cuenta de que, sin querer, había provocado la discusión entre ellos.
—Esto es culpa mía —murmuró—. No debí decir eso. Yo… ojalá nunca los hubiera conocido. Yo…
—No. —Lydia negó con la cabeza y miró a Naomi de frente—. Esto no es tu culpa.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...