Entrar Via

El Precio del Desprecio Dulce Venganza (Valentina y Mateo) romance Capítulo 1186

Leandro se quedó paralizado.

Sara volteó hacia Federico.

—Abuelo, quiero saber de dónde salió esa foto que tiene papá, quién se la dio, y quién lo convenció de proyectarla precisamente en tu fiesta de cumpleaños. Hoy vinieron muchísimos invitados importantes. ¿Qué intenciones tiene realmente quien está detrás de esto? ¿Quiere convertir a los Vargas en el hazmerreír de todos? ¿Quiere hundirnos para siempre?

El rostro de Leandro ya se había puesto pálido.

Los ojos turbios de Federico despidieron un brillo frío y cortante. Se acercó a Leandro.

—¿Quién te dio esa foto?

—Papá... —balbuceó Leandro.

—Creo que ahora mismo no debería preocuparme por el asunto de Sara y Luis, sino averiguar de dónde salió esa foto —dijo Federico—. Leandro, cuando sacaste esa foto, ¿siquiera pensaste en las consecuencias?

—Papá, ¿hace falta preguntar de dónde salió esa foto? —intervino Katia—. En cuanto esa foto salió a la luz, la reputación de Sara y de Luis se vio dañada, y tú y toda la familia Vargas también van a sufrir un golpe. Solo hay dos personas que salen beneficiadas de todo esto. Leandro, son ellas, ¿verdad?

Leandro no tenía forma de delatar a Joana y a Nina, así que negó con la cabeza de inmediato.

—¡No es así! ¡No vayan a culpar a nadie sin razón! Yo mismo mandé a alguien a tomar esa foto. Sara, no cambies de tema, tú y Luis todavía no han aclarado nada.

Sara quiso hablar.

—¡Yo...!

En ese momento, se escuchó una voz grave y profunda, con un tono magnético.

—Papá, ¿qué es exactamente lo que quieres escuchar?

¿Por qué esa voz le resultaba tan familiar?

El corazón de Sara dio un vuelco y alzó la vista de inmediato.

Los presentes ya habían abierto un camino, y una figura alta, esbelta y de porte elegante avanzaba lentamente hacia ellos.

El corazón de Sara se aceleró. Le parecía imposible. ¿Cómo podía estar viendo aquí a... Luis?

Los demás también lo vieron. No se supo quién fue el primero en exclamar, emocionado:

—¡Luis! ¡Es Luis, llegó!

—¡Luis vino a la fiesta de cumpleaños de Federico!

Fue hasta escuchar el nombre de Luis en boca de los demás que Sara finalmente sintió que aquello era real. No estaba soñando, ni tampoco veía visiones. De verdad era Luis.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio Dulce Venganza (Valentina y Mateo)