Irina miró a Nadia con odio.
—Nadia, ¿estás feliz ahora? Tú me robaste a mi Héctor, me robaste el lugar de señora Celemín. ¡Todo lo que tienes debería ser mío!
Nadia se río con amargura.
—Irina, has perdido la cabeza. Siempre has codiciado al marido de otra y usaste brujería para hacerme daño. ¡Solo estás recibiendo lo que mereces!
Irina se levantó lentamente.
—¿Lo que merezco? ¡Tu propia hija no te quiere! ¡Tu hija prefiere estar conmigo!
Volteó hacia Luciana.
—Luciana, ¿quieres que Nadia sea tu madre?
Luciana sabía que había llegado el momento de elegir. Se acercó a Irina.
—¡No la quiero!
Nadia sintió como si le atravesaran el corazón. Luciana era la única hija que tenía con Héctor, pero ella seguía decepcionándola, sobrepasando todos los límites.
Durante todos estos años, Luciana no había crecido junto a ella y Héctor. Nadia sentía que había fallado, que le había fallado a su hija.
Viendo a Luciana ponerse del lado de Irina, Nadia intentó hacerla entrar en razón:
—¡Luciana!
—¡No me llames! —respondió Luciana cortante.
Nadia quedó paralizada.
Héctor extendió los brazos y abrazó a Nadia.
—Ustedes son mis padres biológicos —continuó Luciana—, pero nunca me han querido. Todo lo que he deseado me lo han negado. En cambio, Irina siempre me ha ayudado. ¡Ahora me quedaré con ella! Y recuerden, si algo me pasa, será responsabilidad suya. Desde que nací, nunca cumplieron con sus obligaciones como padres. Ustedes me empujaron a esto.
—¡Luciana! —Nadia palideció.
Viendo la reacción de Nadia, Irina experimentó una intensa satisfacción. Lo único que quería era ver sufrir a Nadia. Al menos contra ella, su hija era un arma perfecta.
Irina miró a Luciana.
Valentina miró a Luciana con desprecio.
—¡Luciana, estás reconociendo a una criminal como tu madre!
—¡Luciana, te desprecio! —añadió Daniela.
A Luciana no le importaban esas palabras. Ahora solo tenía futuro junto a Irina.
Había planeado todo esto meticulosamente y no estaba dispuesta a perderlo.
Irina sonrió triunfante.
—Nadia, has perdido a tu hija. ¡Te lo mereces!
—Irina, tú eres la causante de todo esto —intervino Valentina—. Hace más de veinte años intentaste hacer daño a la señora Petro, y veinte años después intentas dañar a Mateo. ¡Tú eres la peor de todos! Dinos, ¿cómo aprendiste brujería?
—Hace muchos años, por casualidad, conocí a una maestra de artes oscuras —respondió Irina—. Vio potencial en mí, me aceptó como su discípula y me enseñó todos sus conocimientos de brujería.
—Es tal como lo imaginaba —dijo Valentina—. ¡Ahora rompe el hechizo!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
Cuando suben nuevos capítulos??...
Cada cuánto suben los nuevos capítulos para estar pendiente...
XD veo tantos comentarios amando la relación de mateo y Valentina será porque apenas voy en el capítulo 136 que no entiendo porque les gusta tanto esta pareja si el la trata súper mal y la humilla cada que quiere y ella es súper migajera...
Esta novela me tiene frustrada con tantas preguntas tengo un millón de dudas a parte de que me preguntó ¿porque es tan migajera? ¿Porque si ya es profesional y es la doctora milagro, porque seguir fingiendo? ¿Porque? ¿Porqueeeee? Me está dando ansiedad está novela...
En algun momento vuelve la historia de valentina y mateo, ya que ellos eran los protagonistas...
Me pueden decir porfa si mateo vuelve con valentina en los ca?p...
Novela que carece de pasión y desarrollo en los momentos íntimos, por lo que no se distingue cuando ocurren y eso la convierte en monótona y aburrida....
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...
Y el final? Que paso con la primera parte que es la principal...
q pereza esa historia tan larga y son final aún 😞😞😞... buuuu aburrido...