¿Qué tal tu cita con Gavin?- Ignaciose
sentó a mi lado para empezar la clase
y su cercanía hizo que mi corazón se
acelerada un poco supongo que por
recordar el incidente del gémido.
-Me llevó al cine a ver cincuenta sombras de Grey mientras
un montón de señoras insatiafechas se masturbaban viendo a Cristian Grey.
Soltó una suave carcajada y se acercó más a mí.
- ¿Pasó algo más? - El tono en sus
palabras no me gustaba nada y sus
ojos desprendían un brillo especial de
emoción.
-No-dije no muy segura Posó su boca en mi oreja
- ¿Segura?- el contacto hizo que suspirara
Solo pude asentir, sólo hacía falta un
maldito toque para que notara ese
cosquilleo en la espalda.
-Pues yo creo que mientras Gavin te
besaba gemiste mi nombre ¿Querías que fuera yo quién te
hicera eso?-¿Se lo ha dicho Gavin?
Le voy a matar me voy a encargar de que nunca pueda ser papá
por qué le voy a cortar los genitales con unas tijeras de cortar plastilina de
niños pequeños para que duela más.
-Preciosa no me lo ha dicho Gavin- ¿Me
ha leído la mente?
Definitivamente es Dios disfrazado de mortal para darme un
escarmiento o es un vampiro y estoy en Crepúsculo. ¿Para cuando la escena de la
manzana?
-Te lo estás inventando
- Tranquila no voy a burlarme de
ti aunque yo lo veo normal soy
envidiablemente guapo y tengo un cuerpo que hace suspirar no
te sientas mal por sentirte atraída por mí.
-Escuchame no sé si los esteroides te
afectan psicológicamente pero yo no dije eso ¿vale? así que
dile a la persona que te haya contado esa mentira ósea Gavin, que oyó mal.
Sonrió
-Lo escuché yo Franchesca y por cierto yo
no tomo esteroides todo lo que ves-señaló sus abdominales-
son fruto del gimnasio no de pastillas.
Creo que me va a dar una bajada
de tensión
- ¿Y que hacías tú viendo cincuenta sombras de grey?
-Bueno no te acuerdas por que estabas
muy borracha pero yo estaba a punto
de tirarme a Riley Lint y tú la vomitaste
así qué me tocó llevarla al cine en
compensación y resulta que mi butaca
estaba delante de la tuya.
No puede ser verdad, yo sólo había visto señoras mayores si
le hubiera vista es obvio que le hubiera reconocido.
-¿Estás saliendo con Riley?- celos muchos celos me
invadieron
- Ya te he dicho que yo no estoy dos veces con la misma
chica nunca así que menos salir con ella- dijo con indiferencia-Me la quería
tirar y la primera vez no pude por qué estabas vomitando como la niña del
exorcista.
- Todo el mundo se enamora alguna vez
incluso los mujeriegos rompecorazones
cómo tú.
Sus ojos mieles me penetraron y mi
corazón volvió a acelerarse.
- Supongo que sí- fue lo único que dijo y volvió a prestar
atención a la clase.
Me fijé entonces en el pupitre de al lado.
Grace no se estaba dando cuenta pero
Aiden la miraba embobado tanto que en algún momento creí que
se le caería la baba. No pude evitar sonreir ellos acabaran juntos tardarán más
o menos pero por fin, se confesaran y podrán dejar de lado las discursiones de
este último año.
Una mano se posó en mi rodilla y me giré esperando ver a Ignaciopero
la mano era de Paul que había echado la silla para atrás para poder acceder
mejor a mis piernas.
Pasó suavemente los dedos por el interior de mi muslo bajo
mi atenta mirada.
-¿Estas bien?- Ignaciome miraba supongo que por mi cara de
confusión y alerta.
- Si,si - la mano de Paul siguió avanzando e hizo ademán de
bajarme la cremallera del pantalón. .
Entonces me separé de golpe.
-Emm....yo....- busca una excusa-Estoy con la regla.
Paul se giró y me miró extrañado
- ¿La regla?
-Si ese periodo de una semana que tenemos las chicas en el
que nos desangramos, nos duelen los ovarios, estamos de mala leche y sólo
queremos comer helado.
-No pasa nada en otra ocacion será.- suspiré aliviada
-¿Paul te ha intentado tocar?- la voz de
Ignaciointerrumpió la paz espiritual que
acababa de conseguir.
-No te importa.- Levantó una ceja
-si no me lo admites le diré a Paul lo que hicimos en el
baño el otro día.
-No serás capaz .-El sonrió
- Oye Paul te conté que el otro
día....- empezó dándole unos toques en la espalda para que
se girara
-¡Vale vale sí!.- Paul nos miró confuso
- Nada se me ha olvidado lo que te iba a decir.
Me miró y sonrió de forma pícara
-Con que finjes que tienes la regla para
que el supuesto amor de tu vida no te toque pero en cambio
el otro día no opusiste ningún tipo de resistencia conmigo y te entregaste con
mucho gusto, me voy a empezar a creer que te gusto yo más que él- me susurró al
oído.
Lo más difícil es que yo también lo estoy empezando a
pensar.
-Supongo que cuando una persona te
gusta sentimentalmente hablando en más difícil dejarle
traspasar ciertos límites por nervios que alguien que solo te atrae- desde
luego que no iba a dejar que pensara que estaba detrás de él hasta que me
aclarase con lo que siento pero por un segundo vi decepción en su cara.
-La cosa no va así, cuando te gusta
alguien sólo quieres que te toque, sentirla cerca, besarla,
hablar con ella....
- ¿No decías que a ti nunca te había
gustado nadie en ese sentido?
- Cómo me dijiste tú a mí, siempre hay
una primera vez para todo. -¿Hablaba de mí? ¿Yo le gustaba?
Alomejor Aiden tenía razón y yo le gustaba para algo más.
Y esos pensamientos encendieron una pequeña, chispa en mí.
Corrí a abrazar a mis padres,habían sido tres meses sin
verlos y sabía que cuando acabaran las navidades se tendrían que ir otra vez.
Por fin habían llegado las vacaciones y
sinceramente las necesitaba para desco-
nectar de todo. Estas últimas semanas con Ignaciohabían sido
raras por que seguia sin aclararme si lo que sentía por el era puramente sexual
cómo había pensado al principio o realmente me gustaba.
El siguió con sus bromas e incluso aumentó el número de
provocaciones furtivas.
- Franchesca estás tan mayor,un día vamos a venir y no te
vamos a reconocer- y lo
triste es que puede que algún día eso
ocurra.
-Mi niñita pequeña te hemos echado
mucho de menos- siguió Mamá creo que si supiera las cosas
que he hecho estos meses no me seguiría considerando su niñita pequeña.
-Ya sé que ella es vuestra favorita pero
me sólo me conformo con que noteis que estoy aquí y me
digáis " Aiden hola"
-No seas bobo ven aquí mi pequeñin
-Porque dije eso -dijo Aiden y mis padres soltaron una
carcajada.
El sonido de la alarma que había puesto
para sacar las galletas del horno pitó
y cómo alma que lleva el diablo fui a
sacarlas.
-Parece que Gustave por fin te ha dado la receta de sus
famosas galletas navideñas- comentó mi padre mientras dejaba su maleta y se
sentaba en el sofá.
En ese sofá en el que casi pierdo mi virginidad con Ignacio
Ignacio.... su nombre resuena con fuerza en mi mente. Oh
mierda sal de mi cabeza.
-Gustave está comprando las cosas para
la cena de mañana.- dije metiendome un poco de crema
pastelera en la boca
-Te agradecería que cuando baje después de ducharme no te
hayas comido todo-me picó Aiden- He quedado con unos amigos para ir a ver el
partido al estadio así que hoy volveré tarde.
Irá él? A mi que me importa.
-Te informo que cuando bajes no quedará nada para ti.
-Nosotros ahora vamos a mirar vuestros
regalos de navidades así que me da que
vas a tener que quedar sola Franchesca- Papá me miró
-No se preocupen tengo comida y Netflix no necesito más en
mi vida.-
Mamá río
- Dime ¿Hay algún chico que te
guste? Aparte de Paul,claro.
- Vamos a ver si de verdad hay que
tener fuerza para moverlo o es que tú
eres muy floja.
Se puso detrás de mí, con su aliento,
rozando mi cuello y cogió mis manos y las puso debajo de las
suyas. Una la colocó sujetando el bol y la otra en la barilla. Y sin soltar mi
mano comenzó a bater. El contacto era eléctrico y la calidez de su cercanía me
gustaba.
Ese gesto por primera vez no fue sexual
sino algo diría yo romántico que hizo que se me volvieran a
encender las mejillas
En menos de diez segundos la mezcla
estaba líquida y se separó de mí.
-Ves,no era tan difícil sólo que tienes
menos fuerza que un bebé de tres años.
-Por muy ofendida y atacada
gratuitamente que me sienta no te voy a patear tu bonito
culo por qué gracias a ti puedo decorar mis galletas,
Metí un dedo en la crema y lo chupé
disfrutando del sabor del chocolate.
-¿Sabes que tienes la misma cara
comiendo chocolate que cuando te di un orgasmo?-recordar
aquello hace que sólo sienta vergüenza en estado puro
-No has oído lo de "¿El chocolate es el
sustitutivo del sexo?"
-El sexo es la mejor sensación de este
mundo y ningún tipo de comida puede
cambiarlo.- ¿Ah sí? Ya veremos
Cogí un poco de la ganche con el índice y me acerqué a él.
- Pruébalo.
- El chocolate es afrodisíaco ¿Quieres que me ponga
cachondo?
-Tu sólo prueba-ignoré su comentario.
-Mmm no.
-Muy bien italianini tu lo has querido
y con mi dedo cubierto de chocolate
apuntandolo a lo ET le perseguí por la
cocina.
Corrí en circulos por la isla de la cocina
intentando pillarlo. Me escondí en un
lateral y cuándo se acercó me tiré a por él. Mi dedo
manchado en vez de acabar en su boca rozó su mejilla manchandola.
- Además de floja,mala puntería
-¿Ah sí?- manche su otra mejilla.
- Franchesca una vez más y te vas a arrepentir
sin hacer caso a su advertencia manché la punta de su nariz
lentamente dejando claro que no me importaban las consecuencias.
-Te he avisado- y tras decir eso me agarró
Intenté correr pero fue en vano era
mucho más fuerte y rápido que yo.
-¡No, No!- intenté revolver entre risas
Cogió el bote de nata montada que había en la encimera y
empezó a ponerla en mi pelo.
-¡No!¡En el pelo no!¡Te voy a matar!- cogi un huevo de la
mesa-Sólo tienes una oportunidad o te juro que...
-¿Me pegaras con tus mini puñitos?- me
retó riendo
Conseguí elevar el huevo por detrás y cascarFrano en la
huevo por si acaso. La verdad, es que me lo estaba pasando estupendamente bien
tanto que no me di cuenta de tendría que limpiar todo eso después.
Cuándo creía que me había librado e
iba caminando de espaldas me topé
por detrás con Ignacioque me miraba
divertido.
-¿Creías que te podías escapar?
-La verdad es que sí
-Pues va a ser que no
Cogi un poquito de la crema de su mejilla con el índice
-yo sólo quería que la provaras si me hubieras hecho caso
los dos estaríamos limpios.
Lentamente chupo el dedo con la ganche y lo mordisqueo
levemente. Divina tortura.
- Está exquisita- dijo suavemente,
instintivamente pasé el brazo por detrás de su cuello
acercandolo más a mí.
Estábamos tan cerca que su nariz estaba manchando la mía de
chocolate.
Sabía que venía un beso,ambos quisimos acabar con la
distancia que separaba nuestros labios por que nos aproximamos lentamente
dentro de un segundo tendría esos divininos labios besandome....
-¡Franchesca Welsch que es esto!- y fue tal el
susto que apreté el huevo que tenía en la mano en la nuca de
Ignacio....

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