Entrar Via

Esa virgen es mia romance Capítulo 18

Me estaba preparando para que Paul

llegara y no sabía cómo iba a manejar

aquello. En los momentos en el que lo que me quedaba de

sensatez me hacía dudar recordaba a Amandine con Ignacio y al instante esa

parte volvía a ser aplastada por los celos.

Tras maquillarme levemente de una

manera sutil y natural y ponerme unos pantalones ajustados

push up y una camiseta con un poco de escote llamaron a la puerta.

En el fondo le tenía un gran cariño a Paul por todo lo que

había significado para mí durante todos estos años y estaba intentado rescatar

aquellos sentimientos que parecían haberse apaciguado para que volvieran a

resurgir y me permitiera olvidar a Ignacio.

Suspire profundo y abrí. Paul estaba muy guapo, se había

puesto la chaqueta del equipo, llevaba la mochila colgada en un hombro y me

dedicaba una sonrisa. Le dejé pasar y su mirada se posó en un punto de la

pared.

-Vaya, parece que mi dibujo sigue ahí-

dios mío se me había olvidado quitarlo, normalmente cuando

venía con mi hermano lo escondía debajo de mi cama pero hoy con las prisas no

me había acordado.

-Ya ehh...mi madre no lo quiere mover, le recuerda a mi

infancia y claro no quiere admitir que ya nos hacemos mayores.

Me miró dubitativo pero finalmente se encogió de hombros

-¿Que tal lo llevas? ¿Se te siguen resistiendo las

derivadas? Vaya parece que lo estudiar mates no iba con segundas.

- Pues la verdad es que sí,ya sabes que las matemáticas no

son mi

punto fuerte.

-Tranquila- se acercó más a mí- para eso estoy aquí.

En un principio nada parecía fuera de

'lo normal nos sentamos en el sofá y se realmente parecía

implicado en que lo entendiera.

Parecía que la cosa se quedaría en

una simple clase de mates y todas mis

películas mentales habían sido producto de mi imaginación.

Entonces hubo un problema que no

entendí le miré a los ojos dejando ver mi incomprensión

-Y despejas la x aquí-hizo una pausa-si

sigues mirándome así no me voy a poder controlar mucho más.

-No lo hagas y en un segundo estaba

tumabada debajo de él.

-No sabes lo mucho que llevo queriendo esto- susurró en mi

oreja.

Sus labios se desplazaron por mi cuello y comenzó a

mordisquearlo.

-Paul-gemí- no pares.

Dejó mi cuello, dónde había dejado una gran marca y volvió a

subir

-Antes de seguir necesito saber que no

estás con Ignacio.

- ¡¿Por qué todo el mundo piensa que tenemos algo?! Es

bastante evidente que no es así.

Pero el recuerdo de Ignacio hizo que notara una punzada.

Le volví a besar ignorando todos los

pensamientos y sentimientos que se

arremolinaban en mi interior y fue una respuesta clara.

Ahora sí con fuerza renovada atacó mis labios, unió su

lengua a la mía y sus manos se posaron en mi culo.

Se deslizó por la mandíbula y el cuello

para unos segundos más tardes estar en mi escote.

Lentamente y con lujuria me quitó la

camiseta, posó sus labios en el canalillo y metió sus manos

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esa virgen es mia