Entrar Via

Esa virgen es mia romance Capítulo 20

Ignacio no se volvió a acercar más y

retomó su frialdad y mal humor de

siempre.

Pero yo no podía para de pensar en el

beso y él en cambio parecía no darle

ninguna importancia.

De alguna extraña manera sentía que

estaba enfadado conmigo por algo la

pregunta era por qué. Yo abogo por la

opción de que yo no le he hecho nada y todo es producto de

su poca estabilidad psicológica causada por su gran promiscuidad seguramente

(tengo que presentar mi teoría a la ciencia).

El caso es que toda la semana fue lo

mismo, el me mira yo le miro los dos

apartamos la mirada...así millones

de veces, era como si nuestros ojos

se intentaran encontrar de manera

desesperada y cada vez que vi que era

algo correspondido los sentimientos que intento mantener

cerrados bajo llave rompen las cadenas y empiezan a revolotear por todo mi

cuerpo.

El único momento en el que no le

intentaba mirar era cuando Grace me

pasaba notas en las que ponía "No sabía que la pizarra

estuviera en su cara".

Me las pasaba tanto que plastificó una y cada vez que lo

hago me lo da para luego volver a guardarlo sabiendo que lo tendrá que sacar en

escasos segundos.

En una de estas apasionantes clases en las que ya estaba

dispuesta a darme la vuelta para observar, Gavin se acercó.

- Franchesca necesito decirte una cosa.

Levanté la cabeza lo suficiente como para ver a Gavin

dedicándome una sonrisa enfrente de mi pupitre.

-Te escucho.

-Me retiro

Eso me pilló totalmente por sorpresa

- ¿Acaso tu también te has enamorado

y estás renunciando a tu pasado de

mujeriego para ir con la mujer que amas? ¡Estoy tan

orgullosa de ti Gavin! ¡Por favor dime que es Hannah!.- Gavin me miró extrañado

- ¿Te crees que soy un ñoño cómo Adam, Ignacio y Aiden? ¡Yo

soy Gavin Miller! Simplemente te doy por imposible y para que yo diga esto es

algo muy raro.

¿Había metido a Ignacio? ¿A Ignacio le gustaba alguien?.

Intento hacerme la tonta cuando en el fondo sé perfectamente que estoy deseando

que alguien me diga que esa persona soy yo aunque se que es algo

complicado por que ¿Quién se enfada

sin motivo aparente con su amada?

Respuesta:Nadie.

-Gavin..sinceramente no sé que decirte.

-Uno tiene que admitir cuando ha perdido y yo sintiendolo

mucho estoy muy lejos de ganar tu virginidad y tu corazón.

-Mi virginidad no es un trofeo-solté más seria

-Lo sé y creo que eres la primera chica

que nos lo ha dejado claro a todos por ello te felicito por

primera vez una chica a podido resistirse a la Élite.

-No me lo han puesto fácil pero aún

Paul sigue jugando con lo cuál todavía

podríais ganar.- Negó con la cabeza.- Franchesca Paul no va tocar tu virginidad por que

realmente él ya no te interesa. Tu pequeña obsesión secreta que sabíamos todos

se ha pasado y ahora

-Muy tentador...- fue a decir algo más pero vió algo detrás

de mí y sonrió.

- ¿Por qué? ¿Por que en cuanto te rozo

pierdes el control de tu cuerpo y te falla la mente?. ¿Por

que soy el que consigue hacer que contengas la respiración cada vez que me

lanzas miradas furtivas en clase? ¿Por que estás celosa de que te haya dejado

de hacer caso como una niñata malcriada?

Mi corazón se comenzó a acelerar

- ¿Y tú? ¿Intentas hacerme sentir mal por qué sientes algo

por mí? ¿Te crees que no veo cómo me miras en clase? ¿O quizás es por que sabes

que no te puedes resistir a mí cómo el otro día?.- Me miró reojo no sé si de

vergüenza o rabia

- No sé cuantas veces tengo que decirte que para mí sólo has

sido una más, una a la que me intenté tirar pero resultó tan sumamente

irritante que no quise aguantarla más y decidí dejar de intentar seducir.

-y yo no sé cuantas veces tengo que

decirte que tú para mí no has significado nada más que un

maldito juego, unos besos, unos toques nada más. - intenté con todo mi corazón

reprimir la rabia y la tristeza que se arremolinaban en mi interior intentado

aparentar serenidad

-Vaya parece que lo de discutir por todo era verdad a ver

cuando sera el día que dejen de esconderse en esa estúpida muralla que han

construido para ocultar lo que realmente sienten.- y sin decir nada más Gavin

se fue.

Dejándonos a Ignacio y a mí sólos mirándonos sin saber que

decir. A los pocos segundos el consiguió reaccionar y se marchó.

Yo también me fui a sentarme intentado asimilar lo ocurrido

y pose mi mirada en un punto fijo, hasta que Grace me tocó el hombro y me

enseñó el cartel "No sabía que la pizzarra estuviera en su cara" y

entonces me di cuenta de que me había quedado mirándole otra vez.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esa virgen es mia