Me quedé paralizada
- ¿De quién?- me salió casi automático mientras notaba que
me iba a dar una bajada de tensión en cualquier momento.
Ignacio se llevo un dedo a sus labios
-No te lo puedo decir, es un secreto.
Pero todas las sensaciones que has descrito antes multiplicalas
por mil y tienes lo que siento por ella. Cuando estoy a su lado el tiempo se
para y solo estamos ella y yo de una manera casi mágica.- Por ella, no por mí.
Más lágrimas rebeldes se escaparon y rápidamente las intenté apartar.-Siento
mucho haberme portado cómo
un imbecil estas semanas.- seguía igual de borracho que
antes de vomitar.
-Vaya parece que el hecho de que estés
borracho te hace mejor persona.
-Ella me hace mejor persona- en un
principio pensaba que podía referirse a
mi o eso quería pensar pero hablaba en
tercera persona con lo cuál seguramente estaba hablando de
Amandine.
- Veo raro que Amandine con lo zorra que es pueda hacer
mejorar a alguien.
-¿Que tiene que ver Amandine aquí? ¿Ya estas con tus celos
otra vez?
-¡Yo no tengo celos! Amandine y tú pueden hacer lo que
quieran no me importa!
-Amandine no pinta nada en esto
¿No es Amandine? Entonces quién
¿Alguien que dejó en Italia?
- ¿Yo estaba bien sabes? hasta que llegó
ella y lo puso todo patas arriba-soltó una carcajada- y yo
no sabia que hacer y sigo sin saberlo. Nunca me he portado muy bien con las
chicas, me las tiraba y luego pasaba de ellas como un imbecil pero para mi era
un juego...creo que la vida me está devolviendo eso.
-Escuchame Ignacio, yo vengo a acompañarte a casa no a
hacerte de psicólogo así que no me cuentes más tu vida.
-Desde luego eres una miedosa
-Eso me protege de idiotas como tu,
aunque a veces no funcione muy bien-
dije bajando más la voz.
-Me merezco tu resentimiento asi que novoy a
rebatirte...rebatir que palabra más curiosa.
Suspiré y entonces el cogió la suavemente de la barbilla.
- No se que me pasa y es que ni bebiendo la puedo olvidar
-Te lo he dicho no soy tu psiquiatra, sólo
a la que has hecho el lío para llevarte a
casa así que déjame. Si tienes problemas personales busca un
especialista o te esperas a mañana y llama a tus amigos.
-¿sigues enfadada? Pero si te he pedido
perdón.
No sabía ni que decirle, me estaba
mirando con ojos de cachorrito y yo
me mordía el labio para no caer ante
sus encantos con todas mis fuerzas. Es
completamente irresistible.
-Mañana volverás a ser el mismo idiota de todas estas
semanas.
Se quedó pensativo, se separó y apoyó su cara contra la
ventanilla
-Lo se pero peor, por que tendre resaca.
Me consiguió robar una sonrisa ante su
ocurrencia y el sonrió al ver la mía.
-Por fin una sonrisa
-No te hagas ilusiones eso no cambia lo
que te he dicho.
Arnold paró el coche y vi la imponente
mansión de los Diaz ante mí.
-Ya está, ahora voy a llamar a Josh para
que me saque de aquí.
-Ayudame a llegar a mi habitación, por la puerta de atrás.- Resoplé
y asentí
-Vale, desde luego no sé como haces para enredarme en estas
cosas.
Me guió hasta la parte trasera que daba
al salón y subimos unas escaleras hasta
llegar a su habitación. Se comenzó a
cambiar sin importarle mi presencia y
otra vez pude volver a ver las vistas de
su espalda y su culo. Me di la vuelta,en
parte me sentía violandole, el estaba
borracho y yo le estaba mirando mientras se desnudaba era
abuso a toda regla.
- Puedes mirar si quieres,no tiene sentido que te des la
vuelta cuando me has visto completamente desnudo otras veces. - tenía razón
pero aún así no me quise girar.
-Eran otras circunstancias, tu no estabas borracho por
ejemplo.
-Que más da borracho o no sigo estando
igual de bueno y mi culo te sigue gustando igual
y de prepotente por lo que veo
Se puso un pijama de ¿los minions? Y se
fue a meter en la cama.
-Ha llegado el momento en el que yo me
vaya.
-¡No espera Franchesca ! ¡Quédate a dormir te prometo no
hacer nada! Es muy tarde y es peligroso que andes sola por ahí.
- Ignacio de ninguna manera me voy a quedar ¡¿Tu estás
loco?! Además se cuidarme solita no soy una damisela en apuros
-Porfavor, he prometido no tocarte,
Enserio vas a hacer venir a tu chófer a
la una de la mañana a recogerte cuando seguro esta en la
cama con su mujer y...
-Vale tu ganas, pero las manos donde
pueda verlas.- me quité el tutu corriendo me metí en la
cama.
Él, a mi lado, me tapó y el calor de su
cercanía era una sensación de lo más
agradable.
-Buenas noches- y me dio un leve beso en la frente
-Buenas noches- y me quedé dormida
Noté frío en las piernas y supe que
alguien había levantado las sábanas.
-Mmm- rezongué mientras intentaba
volver a localizarlas con la cara hundida en la almohada.
Alguien abrió la ventana y para mí
fue cómo si le hubieran echado agua
bendita a la niña del exorcista. Empecé,
a revolverme cómo una cucaracha hasta que conseguí agarrar
la esquina de las sábanas y me volví a envolver cómo un durum.
Alguien me rozó la mejilla con el pulgar
- Aiden déjame dormir porfavor- murmuré somnolienta- eres un
pesado, es domingo, vete a hacerte una paja y cierrame la ventana.
Desde luego que pesadilla de hermano
que ganas de molestar por todo
y....espera...ayer acompañé a Ignacio
borracho hasta su casa y me quedé a


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esa virgen es mia