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Esa virgen es mia romance Capítulo 26

Mi casa o lo que quedaba de ella acababa de ser tomada por

una manada de adolescentes borrachos que estaban destrozandolo todo a su paso.

-¿Sabes que papá y mamá te van a matar verdad?

-Es probable pero esta es una noche que recordaremos siempre

y sólo la viviremos una vez en la vida. Por cierto felicidades reina del baile.

Le di un suave golpe en el brazo y me fui hacía las chicas.

-Esta es la parte en la que las tiro a todas y cada una de

ustedes por la ventana.

-Lo hemos hecho con la mejor intención- se disculpó Grace

-Aunque te dieramos la razón con lo de

Ignacio seguimos pensando que le gustas

y creímos que deberíamos daros un

empujoncito. Y nos hemos encontrado con que todo el colegio

piensa lo mismo.- siguió Ellie.

Las di un abrazo, desde luego no me

merezco estas amigas. No se lo esperaban pero al segundo

correspondieron el abrazo.

-Voy a subir arriba a dejar la banda y las flores, mientras

porfavor mirad que nadie rompa nada.

-Hecho, ¡Oye tu deja ese jarrón ahí!- gritó Hannah.

Subí las escaleras hasta mi habitación y

deposité la banda en la silla de mi mesa

de estudio. ¿Yo reina del baile? Alguna

vez de pequeña lo había pensado pero en esas fantasías el

rey era otro.

-Hola- pegué un respingo

-Recuerda la orden de alejamiento

imaginaria.

-Solo he venido a pedirte un consejo- no

quería girarme y mirarle,por que con sólo una mirada es

capaz de desarmarme y ahora necesito todo el control que pueda encontrar en el

cuerpo.

-No voy a ayudarte con Amandine o el

koala que has llevado por pareja al baile.

Soltó una carcajada y noté que se acercó más

- No es de Amandine.- mi silencio le

incitó a hablar-Hay una chica que me

vuelve loco y no de una manera sexual

cómo me han gustado las chicas normalmente sino de algo

mucho más profundo.

Cuando la veo es cómo si todo el mundo

de esfumara y sólo estuvieramos ella y yo, los demás no

importan,no existen

No quería hacerme ilusiones pero en el

fondo cada maldita parte de mí deseaba

ser ella.

- Creía que a ti no te gustaba una chica para algo más que

sexo.

-Eso fue antes de ella y el problema es que ahora está

enfadada conmigo por que fui un capullo y la hice daño por que tenía miedo de

admitir mis sentimientos.

Mi corazón latía frenéticamente

amenazando con que me diera un

infarto.

-Alomejor ella tampoco admite sus

sentimientos por miedo a que le vuelvas a hacer daño.

-Yo la entiendo- siguió- pero por mucho

que lo intente reprimir quiero estar con

ella y no sabe lo celoso que estaba hoy

cuando he visto que venía con otro chico al baile.

-Puede que ella lleve celosa de la

chica que has llevado al baile desde el

momento en el que de un momento a

otro empezaste a ser borde y distante

dejandola sola con sus sentimientos.

-¿Que crees que debería hacer? Por que

no creo que ocultar mucho más tiempo lo que siento.

Me di la vuelta lentamente

-Tal vez deberías decirselo-dije mientras me temblaba la

voz.

Cogió aire y asintió

- Franchesca , no te he podido sacar de mi cabeza

desde el maldito momento en el que te vi. Cuando me di cuenta de que lo que

sentía por ti iba más allá que lo que sentido por cualquier chica tenía miedo,

por que jamás me había pasado. Y no quiero ser el típico cliché pero...- no le

dejé acabar y le besé.

Inmediatamente correspondió el beso.

Comenzó siendo rápido y desesperado

pero a medida que pasaban los segundos fue cada vez más

lento y apasionado.

Con la pierna, cerró la puerta y bajó desde mis labios a mi

mandíbula y de ahí pasó a mi cuello, devorandolo.

Lo besó,lamió y mordió. Empezó a

subcionar haciendo que soltara un

gémido y cuando acabó pasó la lengua

por la marca que había dejado.

Volvió a subir y atrapó entre sus dientes

mi labio inferior y tiró levemente de él.

Hice ademán de levantarle la camiseta

pero el me cogió la mano.

-¿Estás segura de que quieres hacerlo?

Cuando mi cuerpo se adaptó, comenzó a moverse despacio. Al

principio molestaba un poco pero muy poco después esa molestia se sustituyó por

descargas de puro placer.

- Ignacio porfavor...ah dios mío.

Comenzó a moverse más rápido y

realmente pensaba que iba a desfallecer.

Me aferré a su espalda fuertemente,

mientras el me penetraba más profundo.

-¡Ah! Ignacio ¡Ah!

Sentirlo dentro de mí me parece la

sensación más maravillosa de este mundo y creo que estoy al

borde de explotar.

- Franchesca ...no voy a aguantar mucho más- gimió en mi

oído.

Me embistió un par de veces más y una

bomba de placer estalló en mi interior,

recorriendo cada musculo de mi cuerpo

y en una segundos gruñó y se derrumbó encima de mí, pero al

segundo se apartó para no hacerme daño.

-Acabo de perder mi virginidad- susurré para mí con la voz

entrecortada aún recuperandome de lo ocurrido

-¿Y ha sido tan horrible como esperabas?

-¿Horrible?Si hubiera sabido esto la

hubiera perdido hace mucho.- bromee-La cosa es que no me

siento distinta.

-Ves como era una bobada, tener sexo no cambia nada, sigues

siendo la misma Franchesca de hace media

hora.

-Supongo que sí- me aproxime y le

deposité un suave beso en los labios.

-¿Te he hecho mucho daño?

Negué- ¿Yo em...lo he hecho bien?

El sonrió

- Perfecto.- y me volvió a besar.

Estiró el brazo para recoger sus

calzoncillos que estaban tirados en el

suelo

- Quédate a dormir-me salió solo y el

asintió y me dio un beso en la sien-Tengo muchas preguntas

de lo que ha pasado entre nosotros estos meses he estado tan confusa que quiero

saber tu punto de vista.

-Ya tendrás respuesta a todo pero ahora

duérmete, mañana te contaré todo lo que quieras saber.

Asentí,me pegó a él, rodeandome con sus brazos y así me

quedé dormida

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