Entrar Via

Esa virgen es mia romance Capítulo 34

▪︎CAPÍTULO 4▪︎T2

-Se que te estás haciendo la dormida para no hablarme.

En cuanto llegué me había metido directamente en la cama,

pensando que con un poco de suerte me quedaría dormida y no tendría que tener

esta charla, pero tengo demasiados pensamientos en la cabeza y eso dificulta el

sueño.

No llevaba ni dos días aquí y las palabras de Valentina

comenzaban a cobrar sentido y no se si soy lo suficientemente fuerte como

aguantar esto.

-¿y no pillas la indireta?-Me volví a dar

la vuelta dándole la espalda mientras se

metía en la cama.

- no me apetece discutir ahora

- Franchesca cuando

te hiciste mi novia sabías esto ¿que ha cambiado?

-Verlas es matador, saber que has estado con ellas de esa

forma...No me gusta estar celosa Ignacio y no quiero ser la típica novia loca y

axfisiadora y te juro que me da mucho miedo poder convertirme en eso pero

tienes que entender que no me haga gracia encontrarme a todas tus amantes.-

Suspiró

- Lo sé y si fuera al revés yo me volvería loco, pero tienes

que confiar en

-Y confío, pero en ellas no.

Me sentía como en el colegio con

Amandine, sólo que ahora se había

multiplicado y distribuido por Roma.

Claramente me siento amenazada ¿Y

quien no?, las pocas chicas con las que

he tomado contacto se han acostado

todas con él. Chicas que se quedarán aquí cuando yo me vaya,

que estarán aquí con él todos los días mientras yo voy a la otra punta del

mundo.

- ¿Lo dices por Valentina?

-No es sólo ella-me moví hasta quedar

enfrente de él- Flavia me ha contado que se acostaron,

también está la chica de la pizzería, la que nos encontramos en...

- Franchesca no

tienes de que preocuparte-dijo con voz tranquila- yo tampoco te pregunto por

los chicos de Harvard.

-No es lo mismo

-¿A no? ¿Y que diferencia hay?

-¡Que yo no me he tirado a nadie y tú a

media Italia!

-¡Antes de estar contigo!

-¡Lo sé Ignacio, lo sé!

- ¿Entonces?! iTan complicado es de

entender?! Te quiero a ti, estoy contigo

y ya está y no pienso volver tener esta

discusión por que lo último que quiero

es enfadarme. Vas a estar aquí pocos días y quiero

aprovecharlos al máximo, por que luego vas a volver y no te voy a ver en meses.

No estar contigo estos meses ha sido muy doloroso y he esperado este día mucho

tiempo así que vamos a aprovecharlo.

-Ese es el problema-solté casi en un

suspiro- que yo voy a volver y...

-No quiero empezar otra vez el tema.- ellas no son nada y tu

eres mi todo, punto.- se recostó a mi lado, se tapó

un poco por las sábanas y cerró los ojos.

Pero yo no podía parar de darle vueltas,

una y otra vez. No me gusta esta faceta

de mí, quiero disfrutar de estar aquí con él, pero estos

sentimientos no me van a dejar descansar,es como una sensación constante de

alerta y de tensión que soy, completamente incapaz de liberar.

Si de normal yo me creo teorías

conspirativas en mi cabeza y ralladas

mentales gigantes,todo esto no me va a

dejar tranquila y menos cuando vuelva

Harvard.

Sentía celos incluso de Flavia, aún sabiendo que ella tiene

sus ojos en Gian y que Ignacio y ella sólo son amigos. No quiero ser la novia

con necesidad de un psicólogo y problemas de autoestima y me estoy convirtiendo

en ello y soy perfectamente consciente de que el haber venido ha cogido mis

dudas que en un principio eran minúsculas y las ha multiplicado por mil.

-¿Sigues sin dejar de pensar en ello

verdad?-murmuró y mi silencio le dio la razón.- ya te he

dicho que no le des

importancia, he estado con alguna chica sí, pero...

-¿Alguna? Creo que te quedas un poco

corto

- Roma es una ciudad grande proporcionalmente no he hecho

nada- bromeó y me, sacó una pequeña sonrisa

-Vale, voy a dejarlo a un lado, o al menos mo voy a

intentar. Buenas noches.

Tanto él como yo sabíamos que no lo iba a dejar y así fue

todo pasó por mi cabeza una y otra vez, hasta que por fin y cuando estaba casi

amaneciendo pude dormir.

¡¡HE VUELTO!!

Me gustaría poner un despertar poético, en el que los suaves

rayos de sol me despertaron, mientras sonaban los pajaritos y me levanto con el

hombre de mi vida a mi lado, realidad:

Ignacio se revolvió en sueños y me ha tirado de la cama, un

buen comienzo de mañana sin duda.

Me levanté y estiré y vi a Ignacio durmiendo profundamente

en la cama.

Con cuidado de no despertarle cogí las

zapatillas e intenté salir sin hacer ruido, pero como

siempre mi buena suerte está presente y me di con la mesilla en el dedo meñique

del pie

-¡Conchetumare!- me tiré al suelo mientras me agarraba el

pie.

-Mmm ¿Que ha pasado?-dijo somnoliento

-Seguro que mi dedo roto me genera una hemorragia interna,

que hará que muera, creo que me duele un poco el brazo voy a buscar el internet

síntomas de....-viva mi hipocondría

-Eres una exagerada- respondió riendo-

ahora vamos abajo y te pongo una tirita.

-¿Por qué la vida me odia?

-No culpes a la vida de tu torpeza-se

levantó, se acercó a mí y me tocó el

dedo-Mmm parece que lo van a tener

tu decepción, aunque supongo que

esperabas a Ignacio

-La verdad es que sí, ¿está en casa?- la

duda, que puede más mi conciencia o el

hecho de que quiere tirarse a mi novio,

creo que es decisión fácil.

-No, ha salido a...emm...con Luca y Gian y no va a volver

hasta muy tarde así que lo siento pero...-ya estaba cerrando, algo me iba a

salir bien por fin

- Toma aquí la tienes luego te doy otra

para que te la cambies, aunque con lo

exagerada que eres no me extrañaría que me pidieras una muleta

- Mierda, la bruja de Valentina sonrió

-Hola Ignacio, Franchesca me había dicho que

no estabas en casa.-Será arpía- Venía a

proponerte tomar un café, el otro día casi no pudimos

hablar. me miró entre divertido y reprochando- Lo siento estos días estoy muy

ocupado.- esta vez sonreí yo

-Oh venga Ignacio, hemos sido amigos es

sólo un café amistoso si quieres que sea

en tu casa para Franchesca se quede tranquila.- no me gustaba el tono, ni

un pelo.

-Vale- ¿Qué? Miré a Ignacio con cara de

tan tonto eres que crees que no tiene

intenciones ocultas.

Y él notando mi descontento me puso la

mano en el abdomen echándome para

atrás, por si acaso saltaba encima de ella o algo así.

-Perfecto, el viernes a las seis me paso por aqui,

necesitamos ponernos al día - ahora sí cerré la puerta.

-Solo es un café

-Desde luego los chicos no pillan las

indirectas- dije mientras volvía al salón

a sentarme para ponerme la tirita en el

dedo.

-Solo quiere ponerse al día conmigo,

eramos amigos antes de que yo me

la...-una mirada mía le frenó, hablar de

eso otra vez no era lo mejor y más cuando estoy intentado

calmarme.

-Todo lo que ha dicho se traduce en un

"Quiero acostarme contigo"

-Puede, pero yo no quiero

-Eso espero o Grace vendrá aquí mismo a matarte.

-Ahora no me preocupa Grace o Valentina, sólo quiero estar

contigo, hoy te voy a llevar a comer helados.

-¿Para que tenga que reservar dos asientos en el avión de

vuelta en vez de uno por que no voy a caver?- respondí riendo.

-Exacto- y me dió un suave beso-Y repito deja de pensar en

eso y piensa en el sabor del helado que vas a comer.

Asentí pero en el fondo la espina estaba

ahí clavada y parecía que no había

manera de sacarla de ninguna manera,

así que lo único que podía hacer es

intentar ignorarla aunque siguiera ahí y, no fuera a salir.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esa virgen es mia