▪︎CAPÍTULO 8▪︎T2
No,no,no esto no es demasiado. Una cosa es que sea capaz de
controlar ciertas cosas y otro tema es este.
No puedo verle, no después de cómo
acabó lo nuestro, no otra vez. No estoy
preparada ni mentalizada, sí, puede que le haya dado alguna
vuelta al pensar en que pasaría si me le encontraba pero en ningún caso supuse
que pasaría.
Pero los demás bajaron del coche y yo me quedé
inmóvil,deseando poder congerlar el tiempo y quedarme allí toda la noche.
De verdad que pienso que hay veces que los planetas se
alinean en mi contra, Roma tiene casi tres millones de habitantes y yo me tengo
que encontrarme con él el primer día?
Alomejor Ignacio no está y simplemente
vamos a ver a Pattie, tal vez ni siquiera viva en Italia y
haya emigrado.
-¿Franchesca que
pasa? sal del coche- me
animó Aiden y yo de manera sistemática negué con la cabeza.-
¿Te voy a tener que sacar yo del coche?
-Aiden no puedo...- de verdad que pienso que en algún
momento me va a dar una crisis nerviosa.- es la casa de Ignacio
Aiden y Grace se paralizaron unos
segundos y se miraron sin saber muy bien que hacer. Aiden
intentó hablar pero no le salían las palabras y Grace me miraba con tal cara de
susto que pensé que ella también se desmayaría.
-¿Y como es que tus padres te traen aquí?- fue lo único que
pudo decir Grace
-Por que ellos no saben que yo estuve
con él y además da la maravillosa
coincidencia de que es el hijo de la mejor amiga de la
universidad de mi madre.
- ¡¿Es el hijo de Pattie?!- dijeron Aiden
y Grace a la vez (puede que se me haya
olvidado comentarselo), cuando volví de Italia no quería oír
hablar de Ignacio ni una sola vez y por lo tanto no di muchas explicaciones.
Como he dicho anteriormente fueron
unos meses oscuros en el que intenté
olvidarle ahogándome en fiestas y tardé
mucho hasta conseguirlo o eso pienso.
Pero me preocupa verle y que se activen ciertas emociones
aunque poe otro lado, estoy con Mark y le quiero eso es seguro así que creo que
ya tengo superado a Ignacio
-¿y cómo conseguiste que te dejaran ir en navidades?.
-Les dije que venía a con unas amigas de la universidad,
yo...esto no va a salir bien.
-¡Franchesca vamos
sal del coche!- me dijo mamá a punto de tocar el timbre-¡te doy un pista es una
persona que hace mucho que no ves y creo que te va a encantar!
Poco a poco salí del coche y me acerqué
a paso indeciso a la altura de mis padres.
Tenía ganas de vomitar, me temblaba
todo el cuerpo,no sabía cuanto tiempo iba a poder mantenerme
en pie,el aire pesaba más y me costaba andar.
Llamaron y Pattie abrió la puerta con
una gran sonrisa. Me miró sorprendida y yo la pedí
suplicante con una sola mirada que ella entendió.
- ¡Mandy! ¡Dios mío no sabes lo mucho que te he echado de
menos! - le dio un abrazo- hola Ricardo encantada de volver a verte y....Madre
de Dios no me digas que estos son Aiden y Franchesca ! Que mayores estáis casi
no os había reconocido, me acuerdo de cuando eráis dos chiquitines que
correteaban por...
En vez de embajadora debería haber
sido actriz por que hizo el papel del
siglo,sumida en su guión de que hacía
que no me veía desde los ocho años y que interpretó a la
perfección. Lo último que quiero es que mis padres se den cuenta de que salí
con Ignacio no necesito más drama ahora,
-No se si os acordáis pero es Pattie mi
amiga de...
-Me acuerdo mamá- cortó Aiden, muy
pendiente de mi reacción y Grace detrás de mí me puso la
mano en el hombro a modo de apoyo.
Pattie se acercó y nos dió un abrazo
-Me alegro mucho de verte, estate lo más tranquila que
puedas, esto va a ser un poco raro para todos, por cierto estás guapísima y
mirate ya eres una mujer adulta. Ya no queda nada de la niña que pillé salir
por la puerta de atrás aquel día.
Recordar eso me robó una sonrisa y a la
vez mucha nostalgia. Cómo olvidar ese
día, medio desnuda, con la regla intentado escabullirme para
que no me pillaran y pensaran que era una chica de una noche.
-Yo también me alegro de verte y ya sabes que mis padres...
-No saben nada, lo sé, tranquila.
-¿No sabemos qué?- mamá se acercó y
levantó una ceja
-No sabes lo mucho...que he echado de
menos a tus pequeñines, hacía tanto que no les veía.
-Por fin llega el día en el que conozco a los tuyos tanto
hablar de ellos y nunca les he visto, aunque claro ya deben de tener...-
Dios mío no, por favor no. Ojalá se abra
una franja en el suelo me caiga y me trage la tierra.
-El pequeño tiene veintidós, la edad de Franchesca y Aiden y el mayor tiene veintiséis.
-Nos hemos hecho mayores Pattie, en
nada ya tendremos nietos-imaginarme
los hijos de Ignacio con otra chica hizo que me entrara una
sensación de malestar.
-Bueno,no os vais a quedar ahí toda la
noche, ¡pasad!- dijo alegre
Entramos en el recibidor y sonreí
levemente estaba todo exactamente igual que hace cuatro
años.
Entonces al avanzar más,fui a dar al salón y ahí apoyado de
lateral en la pared lo vi...
Derrepente,como un relámpago todo,
volvió y me convertí de nuevo en la
adolescente de diecisiete años que se
enamoró de él.
Aquí vamos otra vez,mi corazón comenzó a latir frenético
amenazando con salirse de mi pecho y con darme un infarto y las mariposa de mi
estómago comenzaron a revolotear con la fuerza de un huracán.
El mundo se transformó en niebla, la
gravedad no existía y el aire se volvió
denso, difícil de respirar.
Sólo estaba él, ahí apoyado en la pared
dandole vueltas a un vaso con algún tipo de alcohol. Estaba
aún más guapo que la última vez y realmente pensé que nunca sería posible, la
camisa blanca ajustada le quedaba de muerte lenta y los pantalones camel le
marcaban su perfecto culo.
Había cambiado, era un hombre hecho



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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esa virgen es mia