▪︎CAPÍTULO 9▪︎T2
El pelo castaño igual que Ignacio y de la
misma estatura pero con unos profundos ojos azules en vez de
los maravillosos mieles de él.
Llevaba una camisa gris, abierta en los
primeros botones de manera desesfadada, el pelo algo
revuleto y una sonrisa pícara, como si estuviera disfrutando de la escena y le
dió un trago al vaso que sujetaba en la mano.
-Vaya, vaya con que tu eres la famosa
Franchesca Welschla
chica que le rompió
el corazón a mi querido hermanito-me
cogió la mano y le dió un suave beso-le
dejaste llorando por las esquinas como un bebé un par de
años
Diana miró a Ignacio a modo de pedir
una explicación y el se puso rojo al oír el comentario de su
hermano.
-Metete en tus asuntos Dante-respondió
en un tono frío
-Sinceramente no entiendo como fuiste
tan tonto como para dejarla escapar-se
acercó más a mi- si tu hubieras sido
mía no creas ni por un segundo que te
hubieras ido, aunque supongo que yo no habría tenido los errores
que él cometió.
Dante está ligando conmigo, eso está
claro.Me parece que el carácter de Dante es exacto al de Ignacio
en el instituto, esa frase parece sacada de su repertorio.
-Dante, ni se te ocurra acercarte a ella-
dijo en modo de advertencia
- ¡¿Ahora te sale la faceta de novio que te faltó cuando
estuviste con ella?!
Ignacio fue directo hasta donde estaba él
de manera que quedaron enfrente el uno de otro y la
expresión de enfado de Ignacio contrasto con la tranquilidad y picardía de
Dante que sin dejar de sonreír le dió otro trago a su vaso.
Le puse la mano a Ignacio en el brazo para separarlo de él y
el contacto hizo que yo tuviera un escalofrío y su piel se tensó con mi toque.
Se separó rápidamente y volvió al lado de Diana.
-Dijiste que ibas a quedarte arriba, que las reuniones
familiares no te gustan- volvió a decir Ignacio
-Eso fue antes de enterarme de que tu
preciosa exnovia iba a estar presente y
eso ha puesto la cosa interesante...por
cierto mi habitación es la segunda a la
izquierda del segundo piso,por si acaso
después de cenar te apetece.- añadió
dirigiéndose a mí.
-Dante te he dicho que....- se iban a acabar matando, así
que les corté
-Lo primero de todo tengo novio- Vi la
cara de Ignacio de reojo, que apretó los
puños y resopló.- Lo segundo no hablen
de mí como si no estuviera aquí y fuera
un filete y lo tercero dejad de pelearos
como si fuerais dos críos de cinco años y demuestren un poco
de madurez- ambos callaron y se miraron entre ellos.
Parecía que había una tregua por que ninguno de los dos
habló.
En ese momento gracias a los astros sus
padres y los míos llegaron al salón y
todos tuvimos que finjir que allí no había pasado nada.
-Vamos a pasar al comedor, nuestra
asistente Nina ha hecho una cena
fabulosa.
Todos nos movimos y yo fui al fondo del todo con Grace y
Aiden que estaban
comentando la situación.
-No sabía que Ignacio tenía un hermano
¿tu lo sabías Franchesca ?.- Asentí- y también sabía que no
se llevaban muy bien y parece que lo acabo de comprobar.
Nos sentamos y una señora de unos cuarenta años comenzó a
sacar un sin fin de platos. Yo no tenía hambre (y eso es raro en mi), todas las
emociones que acababa de experimentar en tan poco tiempo me habían quitado
totalmente el apetito.
La cena fue un poco incómoda, mientras mis padres hablaban
con los suyos y mientras Diana intentaba hablar con Ignacio que me miraba desde
un extremo de la mesa, Dante me miraba desde la otra punta (mejor que
estuvieran separados o se clavarian el tenedor en la yugular)
Grace intentaba hablar conmigo pero yo estaba demasiado
absorta en mis pensamientos como para una conversación y Aiden hablaba con Ignacio
que seguía sin dejar de mirarme.
- Ignacio...me eres extremadamente
familiar-siguió mamá- pero no sé
exactamente...
-¿No es el chico que vino una vez a
casa, Mandy? En navidades, que luego le, manchó la cocina a
Gustave mientras jugaba con Franchesca .- La buena memoria de papá a veces es
una mierda.
- ¡Es verdad! Casi no te había reconocido. ¡Que casualidad
Pattie!
Y otra vez esa sensación de nostalgia de
ese año, de lo que teníamos, de lo que me hacía sentir...
-Queremos darles una noticia-el señor
Diaz interrumpió mis pensamientos.
-Tras ver sus cualificaciones y buenos
resultados en la prácticas hemos decidido nombrar a Ignacio
abogado de la empresa Welschen Europa y trabajará codo con codo con mis hijos
para llevarlo a lo más alto-acabó mi padre.
Ahora si que sí me atraganté con un trozo de fruta del
postre y creí que me iba a ahogar. No, no podía trabajar con Ignacio cualquier
cosa menos eso por dios.
Él parecía igual de desconcertado que yo
- Señor Welschagradezco la confianza
que deposita en mí pero no se si podré
cumplir con las expectativas.
-Por su puesto que sí, Ignacio, es una gran oportunidad
profesional y estas más que preparado para ello- dijo la señora Diaz y Diana le
dió un beso
-Estoy tan orgullosa de ti-el beso fue
como clavarme un puñal y no sabía
cuanto tiempo más aguantaría
Siguieron hablando, felicitandole y
agradecimientos y entonces mamá sacó
de manera inocente el tema.
-Grace y Aiden se han comprometido,
son un poco jóvenes pero me alegro
muchísimo, por su puesto estan invitados
-Yo se lo dejo caer de vez en cuando a
Ignacio ojalá me lo pida pronto. -respondió Diana.
Otra punzada, se acabó no puedo más
- Me voy a tomar un poco el aire, es que creo que voy a
desmayar del calor que hace.
Corriendo salí al balcón y la brisa de
septiembre me calmó un poco. Tengo
la cabeza hecha un lío y va a tener que
pasar bastante tiempo hasta que me
aclare. Verle no ha sido buena idea, ha
vuelto a despertar ciertos sentimientos
que con el tiempo había conseguido
dormir o eso pensaba.
El móvil comenzó a vibrar y vi que era
Mark, un sentimiento de culpabilidad me golpeó de repente,
no había pensado en él ni una vez.
- Deberías cogerlo-dijo la voz que
precisamente no quería escuchar ahora y volvió a acelerar mi
ritmo cardíaco.
-Dejame Ignacio- pero el se acercó y se
puso a mi lado.
-Te he echado tanto de menos....
Estas palabras me hiceron enrojecer,
yo también le había echado mucho
de menos, más de lo que me permitía
aceptar.
Lo dijo en un tono tranquilo y dulce y yo intenté domar mi
lado más sentimental que se resistía a dejar por
una vez actuar a mi parte racional.
-No lo parecía en la cena-respondí borde
- Franchesca no me
esperaba que estuvieras
ahí..me ha pillado de sorpresa, teniendo
en cuanto lo que pasó ¿que te esperabas?
-¿Pasó algo? Creía que sólo era la hija de una amiga de tu
madre.
Ni si quiera me había girado a mirarlo
pero supe que había puesto los ojos en
blanco. Se acercó y se puso a mi lado
-¿Franchesca que
querías que dijera delante de Diana?
Su novia, otro puñetazo, ¡Oh mierda creía que ya tenía esto
superado! El no es mi nada, no estamos juntos, tiene todo el derecho a estar
con quien quiera pero aún así me molestaba y mucho.
No supe que decir así que guardé silencio mientras el móvil
seguía sonando.
-¿No lo coges?
-Luego le llamo, ahora no es buen
momento.
El silencio volvió, cirónico ¿Verdad?
Ambos teníamos tantas cosas que
contarnos y preguntad que hacer pero
ninguno de los dos se atrevía a hablar.
- ¿Cómo se llama?-preguntó
¿Quiere saber como se llama mi novio?
Vaya, parece que el me tiene más que
superada
- Mark
-¿Te falló el subconsciente o algo así?-
respondió fanfarrón.- ¿te recuerda a
mí?
-Desde luego sigues siendo igual de
egocéntrico-utilicé un tono de aparente
paciencia y frialdad cuando por dentro
me estaba mueriendo.- Aunque no
entiendo por que quieres saber cosas de mi novio.
-Simple curiosidad, ¿Tú no quieres saber nada de Diana- ¿Está
de broma?
-No-respondí automáticamente la verdad es que no me interesa
su vida y su relación lo más mínimo.
-¿Es celos lo que noto? - bromeó
-¿Te tengo que recordar que tengo novio?
- Se que piensas en mi cuando lo ves
-¡Ignacio no todo gira entorno a ti! ¡Y
no estoy celosa, haz con tu vida lo que
te de la real gana!- lejos de enfadarse
o irse se acercó más a mí y sus ojos
Mieles se clavaron en mi dejandome sin, respiración.
-Siento lo de Dante- ¿a que viene eso
ahora?
-A mi me cae bien-sabía que eso le
enfadaría y mucho.
Acerté, si las miradas matasen yo estaría enterrada.
-Se que no lo dices enserio y solo es una
manera de intentar fastidiarme
-Te lo digo enserio, además se parece de
carácter mucho a ti.
Mientras me hablaba he tenido un deja vu a tus primeros días
mundo pero tranquilos están un poco
nerviosos por ver quien es su nuevo
presidente, denles tiempo. Si cotillean un poco no se lo
tomen muy a pecho
Llegamos al siguiente piso y este era algo más formal y no
reinaba el desorden como en el otro.
-Aquí se encuentran los directores de de partamento, como
podéis ver el ambiente es totalmente opuesto a lo que hemos visto antes. - el
nudo en la garganta se me deshizo un poco.
La gente seguía a lo suyo sin prestarnos mucha atención
hasta que
Aiden se aclaró la garganta.
Una chica morena entallada en un vestido negro se acercó
-Bienvenido de nuevo señor Gómez. -
sus ojos viajaron hasta Aiden y le dedicó una sonrisa-Y
parece que trae buena compañía
Grace que hasta entonces había estado
dispersa, mirando de un lado a otro sin
mostrar mucha atención notó el tono de
la chica y la lanzó una mirada de "si le
tocas,mueres", le dió la mano a Aiden y
ella seguio sonriendole.
Pero Aiden se giró un poco y le dió un
suave beso en la mejilla a Grace, que
se tranquilizó un poco más y buscó la
reacción de la rubia,que se encogió de
'hombros y volvió a su puesto.
-Zorra-dijo y yo no pude evitar una
carcajada
-A mi me parecía maja,debería hacerme su amiga-bromee
-Menos mal que yo también trabajo aquí por que dejar a Aiden
en medio de todas estas trepas no me hace ni una pizca de gracia.
-cielo no te tienes que preocupar por mi
-No me voy a arriesgas, como si tengo que hacerte chupetones
todos los días para dejarlo claro.
-No sabes lo mucho que me pone que
estés celosa- siguió Aiden poniendola una mano en la cadera
-Suficiente-respondí con una sensación
rozando la vergüenza-no se pongan en
modo sexual delante de mi porfavor es
demasiado raro.
-¡Cosas peores habrás echo tú!-
contraatacó Aiden entre risas
-¿Hacer de qué?-preguntó papá
-Nada- respondí rapidamente- nada de
nada.
Seguimos visitando todas las plantas hasta llegar a la última:
el ático
-Aquí están sus despachos, en esta
zona están todos los altos mandos de la
compañía.
Un montón de salas con pared de cristal
componían esta zona y en una de ellas
pude ver a Ignacio sentado, firmando unos documentos.
No me di cuenta y me quede mirandole
más de lo que debería por que el levantó la vista y me
pilló.
Levantó una ceja y me dedicó una sonrisa burlona mientras
que yo retiré la mirada al instante y supe que me había puesto roja.
Cuando me di cuenta todos me estaban
mirando a mí incluido mi padre.
-¿Me he perdido algo?
-Te había dicho que ese es tu despacho-
señaló uno de los más grandes
Entré rápidamente y me senté en la silla, esto es lo que
siempre he querido, mi propio despacho con vistas a la ciudad.
Aunque al ser de cristal tengo vista
directa a Ignacio y eso no me gusta por que puede ser una
auténtica distracción.
Papá entró con una chica de mi edad que me miró tímidamente
-Esta es Rose, tu secretaria, se encargará
de gestionarte las citas y guiarte un poco para que sea más
fácil.
Asentí y le dediqué una sonrisa
-encantada de conocerte.
- Ignacio acércate un segundo porfavor-
mierda, no, no quiera estar cerca de él.
Se levantó de su escritorio y se abrochó
un botón de la americana que le quedaba magnífica.
-Señor Gómez, Señorita Welsch -nos
saludo.
Que me llamara así se me hacía
extremadamente raro pero quedaba bien, si lo decía él.
-Necesito que trate con mis hijos el tema de los archivos
que le mandé ayer
Rose se quedó embobada mirándole
mientras él seguía escuchando y de reojo pude ver que tenía
la vista fija en mí. Me obligué a mi misma a tranquilizarme, desde luego el
efecto que tiene este hombre sobre mí no es normal.
-Me pondré con ello enseguida.- y volvió a su puesto.
-¿Estás bien Franchesca ?- asentí sin mucha
convicción
-Soy tu padre y te conozco sé que hay algo que te ronda.
-No es nada de verdad
-Por cierto hace mucho que no nos
cuentas nada de Mark ¿que tal está?
-Ayer hablé con él, dice que tiene mucho trabajo, expone
mañana y van a ir unos críticos muy importantes a verlo
-Me alegro, saludale de mi parte, la
próxima vez que lo veas.
Volví a asentir y se marchó dejandome
sola y una vez más y sin querer mis ojos me guiaron hacía
él....

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