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Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada romance Capítulo 359

—De verdad que no lo puedo creer; un heredero de la familia Quintana y un heredero de la familia Moreno rebajándose de esta forma tan patética para arrastrarse tras unas mujeres.

—Antes me parecían tipos decentes, pero ahora veo que son unos estúpidos ciegos por amor, no tienen ni una gota de orgullo de hombre.

La que hablaba era una chica con un moño alto en el cabello, con un aspecto bastante juvenil y atractivo.

Lástima que la amargura de sus palabras no encajara en lo absoluto con su cuidado atuendo.

—En este mundo hay toda clase de gente, y una de ellas es justamente el tipo de mujer que acabamos de ver. Lo mejor es no prestarle atención.

Quien respondió fue la joven que la acompañaba.

Esta mujer vestía un conjunto de apariencia sencilla pero sumamente elegante. A simple vista no llamaba excesivamente la atención, pero si te fijabas bien, el diseño era una auténtica obra de arte.

La tela, de una suavidad increíble, brillaba discretamente bajo la luz del restaurante; cada corte y cada pliegue se ajustaban de maravilla, realzando sutilmente sus curvas femeninas sin perder ni un toque de clase y decoro.

Las proporciones de su cuerpo rozaban la perfección: una cintura pequeña y piernas largas que, enmarcadas por esa ropa exquisita, la hacían resaltar aún más.

Su piel, pálida y suave, iba a juego con unos rasgos faciales impecables, desprendiendo una elegancia innata con cada movimiento.

Cualquiera notaría de inmediato que provenía de una familia del más alto prestigio, siendo, sin duda, una señorita de la alta sociedad sumamente educada.

Su largo cabello oscuro, con un brillo envidiable, caía en cascada hasta su cintura; bajo el tenue resplandor del lugar parecía destilar suavidad, añadiendo un extra a su elegancia natural.

El cabello cayendo libremente sobre sus hombros le daba un aire de mujer de cuna impecable, con un equilibrio perfecto entre dulzura y la más profunda serenidad.

—Silvia, escuchaste todas las sandeces que escupió esa cualquiera, ¿verdad? ¡Tuvo el descaro de decir que Liam Góngora es suyo!

—¿Cómo le cabe tanta falta de vergüenza en el cuerpo, hablando de que la consiente y que es un amor, si el señor Góngora es tú prometido?

La mujer más altanera, rebelde y carente de modales de los Moreno. Con razón esa familia prefirió darle la espalda y entregarle todo su cariño a una hija adoptiva.

Una mujer tan soberbia, que se valía de su belleza y un par de encantos para enredarse con alguien de la familia Góngora, ¡y encima tenía el descaro de presumirlo en público!

Rebajarse a comparar a su ex prometido con alguien de la familia Góngora... ¡era una completa mujerzuela!

Solo alguien como Silvia Jiménez podía dejarlo pasar por alto. Si la chica del moño estuviera en su posición, le habría arrancado la lengua a esa insolente de Alba hace mucho.

Por su parte, Alba se subió al auto de Valentina, rumbo al restaurante al que solían ir con sus amigas de la empresa.

Aunque el encuentro con esos desgraciados les arruinó un poco el ambiente, solo fue un mal momento pasajero.

Después de todo, se habían desquitado muy bien, así que, en el fondo, seguían estando de un humor excelente.

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