Entrar Via

Impacto italiano romance Capítulo 70

EPÍLOGO

Dos años después.

Relata Dominic

Estoy soñando y digo que estoy soñando, porque es la única explicación lógica que le veo a la presencia de la hermosa niña de cabellos castaños claros que tengo en frente llamándome papá. Es realmente preciosa, para ser más preciso, una copia idéntica de Alessandra, pero en versión miniatura, sus ojos vivaces y muy verdes, me transmiten la misma paz y el mismo amor que siento cuando veo a mi esposa.

La niña de quizás un año o dos, cuando mucho, cuyo nombre desconozco, extiende sus brazos para abrazarme y desearme un feliz cumpleaños, la abrazo con todas mis fuerzas y le digo cuanto la amo. Experimento un cariño tan inmenso en mi corazón cuando siento su pequeño cuerpecito entre mis brazos y me recuerda de inmediato a mi precioso primogénito, Demian, mi travieso niño de ojos plata.

Me siento tan feliz y pleno en este momento, que definitivamente no quiero despertar, porque sé que cuando vuelva a abrir mis parpados, no veré a esta hermosa niña nunca más y solo de pensar en ello, experimento un enorme vacío en mi pecho.

Escucho unas voces a los lejos, unas que al principio no logro identificar, pero, a medida que avanzan los segundos, se escuchan más y más próximas, es entonces cuando comienzo a reconocer de quienes se trata. La niña pronto desaparece de mi vista, veo a mi alrededor y no la ubico por ningún lado, me desespero, necesito encontrarla. Todo es blanco por cualquier parte que se le vea, me da la impresión de que estoy entre las nubes y no sé por dónde comenzar a buscarla.

Repentinamente, escucho un leve susurro en mi oído que me dice feliz cumpleaños mi amor, es esa voz, esa voz tan angelical que me hace vibrar, seguida de una vocecita diminuta que apenas puede pronunciar correctamente las palabras y que provoca que mi corazón se enternezca. Abro mis ojos abrupta y totalmente desorientado en un principio, lo primero que veo son esos ojitos chispeantes, inocentes y astutos, es mi príncipe, mi pequeño príncipe Lombardo de casi dos años, cantando a cuestas el Happy Birthday y aunque parezca tonto, irrisorio y descabellado, no recordaba que hoy es mi cumpleaños.

Sonrío ampliamente, me incorporo en la cama para ver a mi maravillosa esposa, quien también está cantando muy sonriente junto con nuestro hijo mientras sostiene un pastel con unas velas encendidas entre sus manos. Cuando terminan de cantar, Alessandra se acerca y me pide que apague las velas, así lo hago y cuando logro apagarlas todas de un soplo, escucho sus gritos eufóricos. Ella deja el pastel sobre una de las mesas de noches y los tres nos fundimos en un profundo y fuerte abrazo.

Experimento una sensación de dicha y completa paz al tener a las personas que más amo en el mundo entre mis brazos, Dios ha sido bueno conmigo al bendecirme con estas dos almas puras que ahora pintan mi vida de colores. A pesar de toda la felicidad que en este momento siento, algo dentro de mi duele y es el hecho de que, no dejo de pensar en esa dulce niña que vi en mis sueños, solo pienso en que cuando vuelva a dormir, anhelo con todo mi ser volver a verla, tan solo una última vez.

—Fei pppupaño pa...pá—me dice mi pequeñín con dificultad y mi esposa y yo estallamos en carcajadas al escucharlo hablar así—. Todavía no habla claramente y es maravilloso escucharlo tratar de decir sus primeras frases, Demian sonríe ampliamente junto con nosotros y aprovecho para abrazarlos más fuerte.

¡DIOS, SOY TAN AFORTUNADO!

—Los amo, los amo tanto—les digo sinceramente.

—Y nosotros te amamos a ti mi amor—responde Alessandra depositando un beso sobre mis labios—. Ten, toma tu regalo—murmura, al tiempo que me extiende una caja gris de tamaño mediano.

—No te hubieras molestado, mi vida—le digo con algo de vergüenza, nunca se me ha dado bien lo de recibir regalos, siempre he sido capullo para eso.

Me sonríe y sus ojos verdes brillan extrañamente, un brillo especial que no le había visto antes o tal vez sí.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Impacto italiano