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Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 116

—Esa vieja se mueve como si nada por la zona VIP… igual y hasta puede entrar a la Sala Rosa. ¡Que les mande un recado a los Ibarra!

En cuanto los Zúñiga lo oyeron, se les encendió el foco. Era una oportunidad de oro.

Dana ya ni se acordó de exigirle al señor de al lado que le pagara la ropa. Se volteó hacia Kiara y le gritó:

—¡Kiara! ¡Detente!

Pegó tan fuerte el grito que, en ese pasillo silencioso y elegante, retumbó. Hasta los guardias de la entrada voltearon.

—¡Kiara, tú, la que trae uniforme de chef! ¡Ven acá ahorita! —Samuel alzó la barbilla y le habló en tono de orden, apenas vio que Kiara levantaba la mirada hacia ellos.

Pensó que, si Kiara obedecía como antes, cuando terminaran de arreglar lo de los Ibarra…

igual podía “interceder” con su familia para que la dejaran volver con los Zúñiga.

Mientras Kiara entendiera su lugar y no le peleara nada a Cata, tampoco les costaba “mantenerla”.

—Señores, por favor mantengan la voz baja —intervino uno de los guardias al ver que seguían haciendo escándalo y con pinta de querer meterse a la fuerza a la zona VIP.

Dana le apartó la mano al guardia.

—¡A esa chef la conocemos! ¡Que venga de una vez!

El alboroto ya era demasiado.

Kiara apenas alzó la mirada y los observó con frialdad, como si fueran un espectáculo ridículo.

Cuando Kiara llegó a La Cúpula Dorada, los Ibarra todavía no llegaban. Justo Manuel Guzmán estaba en la cocina y, en cuanto supo que ella estaba ahí, casi la jaló para adentro, emocionado.

Kiara pensó que estos días, en casa de los Ibarra, había estado comiendo lo que sus papás cocinaban con sus propias manos.

Le tocaba corresponder.

Así que entró a la cocina, preparó varios platillos que se le daban muy bien y, de paso, le hizo a su abuelo una porción de comida nutritiva.

Capítulo 116 1

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