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Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 446

¿Cómo iban a salirle tantos detalles y “defectos” de la nada?

Si ellas lo habían escuchado perfecto. ¡Impecable!

¿Y una chavita de rancho iba a saber más de piano que todos los que estaban ahí?

Elena ni de broma se lo creyó.

—Pamela, está diciendo puras tonterías, ¿verdad? ¿Qué va a saber ella? ¡Tu pieza original estuvo increíble, de otro nivel!

Alba asintió en chinga.

—¡Exacto! Aquí hay un montón de gente que ha estudiado piano. A ver, díganme: ¿qué tenía de malo lo que tocó Pamela? Nada, ¿verdad?

—Pamela, díselo tú. Dile a esta… que lo de hace rato estuvo perfecto. Además, Saúl Torres está aquí; hasta podemos pedirle que salga a respaldarte.

—¡Esa pueblerina que se hace la experta! ¡Que se disculpe!

Pero conforme seguían hablando…

Se les fue apagando la voz.

Porque…

La cara de Pamela se veía cada vez peor.

Ya habían dicho de todo.

¿Por qué Pamela no contestaba ni una palabra?

¿Y si… de verdad esa chamaca había dado en el clavo?

¿Y si de verdad… sí se equivocó?

—Ay, no, no, no…

De pronto se escuchó una risa exagerada, burlona.

Margarita, con los brazos cruzados y cara de “esto se va a poner bueno”, alargó las palabras con un tonito descaradamente sarcástico:

—Yo creyendo que tu “nivel” era una locura… que si genio del piano, que si mil premios internacionales. Te la vendes muy bien, ¿eh? Hasta parece que todos aquí nomás están para hacerte segunda.

—Pero igual… se te escaparon un par de notas.

Al ver a Margarita, a Pamela se le puso peor la cara.

Ahí, parada en el escenario principal, sentía que todos la estaban viendo como si fuera el chiste de la noche.

Se le enrojecieron los ojos.

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