Entrar Via

Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 557

Pero aunque Dana lo decía así, sus ojos se iban directo a los regalos que traían los Fuentes.

Nomás por el empaque se notaba…

Puro artículo fino. Fácil, eran regalos de cientos de miles de pesos.

—Dana, ¿por qué dices eso? —Los papás de Patricio no se molestaron por el tono; al contrario, sonrieron y le pasaron los paquetes a un empleado—. Nosotros, como futuros suegros de Cata, al ver lo capaz que es, claro que teníamos que venir a felicitarla en persona.

Al oír eso, las señoras que hace rato se estaban peleando por Catalina se quedaron con los ojos abiertos.

Dana sonrió sin sonreír.

—Ay, no diga eso, señora Fuentes. Nosotros venimos de abajo; no estamos a su nivel.

Antes, Ainhoa se daba aires de familia “de abolengo” y siempre había menospreciado a los Zúñiga.

Y cuando supo que Catalina había estado fuera tantos años antes de que la regresaran, peor: todo le parecía mal; nada le embonaba.

Ahora venían a tocar la puerta y todavía con sonrisas.

A Dana le dio un gusto enorme. Se sintió por fin desquitada.

Ainhoa mantuvo esa sonrisa correcta de señora de sociedad, como si entre las dos familias nunca hubiera pasado nada.

—Dana, nuestras familias quedaron comprometidas desde hace años… Y mira, supe que Cata va a participar en el concurso de diseño de joyería de la maestra Téllez, así que vine especialmente a echarle porras a mi futura nuera.

Mientras hablaba, sacó de su bolso una cajita fina y se la puso a Catalina en la mano.

—Cata, te compré esta pulsera especialmente. Te va a traer suerte.

Catalina parpadeó, algo perdida, y volteó a ver a Dana.

Dana levantó tantito la barbilla.

—Ábrela.

Catalina miró a Ainhoa; Ainhoa le sonrió con ternura y asintió.

Entonces Catalina abrió la caja.

Adentro había un brazalete de esmeraldas finas. Aunque Catalina no fuera experta, se veía a simple vista que valía una fortuna.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste