Entrar Via

Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 558

-

Al atardecer.

Kiara regresó a casa de la familia Ibarra cargando a una Violeta que parecía haber perdido el alma.

Vanesa vio a Violeta, toda apagada, con la cabeza caída, sin nada del ánimo con el que había salido en la mañana.

—¿Y a la pobre de Vio qué le pasó?

Violeta, pálida, alzó la mirada con cara de “muerta en vida” y fulminó a Kiara, llena de reclamo.

Vanesa se sorprendió.

—¿Kiki te hizo algo?

Si en la mañana habían salido prácticamente abrazadas.

Kiara sonrió, despreocupada.

—Nada. Nomás que casi no viene a la ciudad y se cansó de tanto andar.

Violeta la miró peor, como acusándola.

Pero cuando Kiara le sonrió directo, Violeta forzó una sonrisa horrible, como si le doliera, y asintió varias veces.

—Sí… me cansé…

Vanesa se quedó desconfiada.

Quién sabe qué traían entre manos esas dos.

Les hizo una seña.

—Vayan a lavarse las manos, ya casi se sirve la cena.

—¿Cenar? —A Violeta se le iluminó el rostro al instante; alzó la cabeza y hasta se le avivó la cara—. ¡Va! Ahorita me lavo las manos. ¡Cenar, cenar, cenar!

Iba feliz hacia el lavabo cuando Kiara, con la mirada tranquila, soltó como si nada:

—Hoy a Violeta le cayó mal algo en la calle. Trae el estómago sensible, así que necesita comer ligero para que se le asiente.

Luego miró a quien estaba a cargo de la cocina.

—Prepárale un caldito claro, sin nada. Y al rato se lo subes.

Los pasos de Violeta se frenaron en seco.

Se giró, tiesa, poco a poco.

Capítulo 558 1

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste