"Hana"
Rafael me estaba mirando como si hubiera dicho algo sorprendente e increíble, estaba completamente en shock y yo empecé a reír, porque ya se había olvidado completamente de lo que estábamos hablando hasta el momento en que mencioné hijos.
—Psicogato, ¿estás bien? —Pregunté y él parpadeó lentamente.
—No, creo que no. Creo que escuché mal. —Respondió.
—¿La parte en que dije que una foto nuestra semidesnudos en una pose sexy quedaría linda en nuestro cuarto? —Bromeé y él rió y dio un beso en mi vientre y después quedó cara a cara conmigo.
—Con eso estuve de acuerdo. —Miró en mis ojos buscando cualquier cosa, probablemente un resquicio de duda o retroceso. —No entendí el final.
—¡Aaaah! La parte en que dije que quiero que nuestros hijos crezcan con la tía loca cerca. —Repetí y una sonrisa comenzó a florecer en sus labios. —Sabes qué es, psicogato, tengo una tía loca y es lo máximo y me habría gustado mucho haber crecido cerca de ella, entonces me gustaría que mis hijos tuvieran una tía loca cerca.
—¿Hablas en serio, mi loca, o esto es solo un jueguito para convencerme de hacer esas fotos semidesnudo y permitir que sean colgadas por ahí? —Me preguntó, tratando de no sonreír mucho.
—Mira, he estado pensando, eres un padre tan excepcional que deberías tener otros hijos, además, tener hijos contigo significa no solo que tendrán un padre excepcional, sino también que tendrán una tía loca que va a tomarles fotos hasta dormidos, tendrán una hermana que es una fierecita y va a defenderlos de cualquiera, un cuñado que es un encanto, un tío brutote que va a jugar con ellos, y otra tía que es más sensata que todo el resto de la familia.
—¿Quién es esa tía sensata? —Me preguntó algo confundido.
—¡Rai, por supuesto! —Respondí y él rió. —Y siendo así, con toda esta familia algo loca, pero llena de amor, no hay forma de que mis hijos sean infelices. Además, me prometiste que no vas a dejar que sea una vaca, entonces, psicogato, creo que podemos pensar en dos o tres hijos, uno a la vez, por supuesto.
—¿Esto es en serio, Hana? Porque después de que digas que sí no acepto que te retractes. —Me encaró sonriendo, pero con los ojos ansiosos.
—¡Esto es en serio, Rafa! ¡Muy en serio! Te dije una vez que me lancé a esto contigo de cabeza, entonces no tiene sentido que tenga miedo de tener hijos contigo. —Puse la mano en su rostro, tan lindo, expectante, esperando mi confirmación. —Quiero tus hijos, quiero verte siendo padre desde el principio, quiero ver esos ojos brillando al ver los hijos que tendremos juntos y que tal vez tengan ojos rasgados, tal vez tengan esa sonrisa entre paréntesis, tal vez sean fierecitos, pero con certeza serán lindos y serán amados. Y, principalmente, quiero probarme a mí misma que puedo haber nacido de una mujer egoísta, pero que soy mucho mejor que ella.
—Ah, mi loca, lo eres, eres infinitamente mejor que ella. —Estaba llorando de alegría, con el cuerpo sobre el mío ahí en ese escritorio, mirándome a los ojos con sus ojos brillantes y esa sonrisa entre paréntesis. —¡Vas a ser la mejor madre del mundo! ¡Y me haces el hombre más feliz del mundo!
—Pero, tengo una condición. —Hablé y él sonrió.
—Claro que la tienes, contigo nada es solo sí o no. Está bien, acepto hacer la foto para Rub. —Habló, adelantándose a lo que iba a decir y yo empecé a reír.
—Ah, ¡eso es genial! Con eso tengo la certeza de que se queda y ya no puedes retractarte, pero mi condición no era esa. —Hablé y él dejó de reír.
—¡Listo! Conseguiste enredarme perfectito para tener todo lo que quieres. ¿Cómo siempre lo consigues? —Me preguntó y yo reí más.
—¡Soy inteligente! —Levanté la cabeza y di un beso en su barbilla. —Mi amor, quiero tener hijos contigo, pero me gustaría que habláramos con Gi primero, quiero que esté segura y tenga la certeza de que nada va a afectar su relación contigo, que no vas a amarla menos, que no necesita tener celos y que los hermanos serán solo más personas para amarla.
—Está bien, estoy de acuerdo contigo, vamos a hablar con ella. —Sonrió. —¡Un pedido muy razonable!
—Soy razonable, pero hay una cosa más, está saliendo de un problema, creo que podemos esperar solo un poquito, para que su confianza esté restaurada y esté aún más tranquila y no corramos el riesgo de perderla de nuevo. —Pedí, porque sabía lo frágiles que nos volvíamos cuando estábamos saliendo de algo malo.
—¡Eres maravillosa! ¿Cómo pudiste dudar por un segundo que serás una madre increíble? ¿Ves ese cuidado tuyo con Gi? Eso muestra lo preparada que estás para cuidar de un hijo y llenarlo de amor. —Tocó mi rostro y fue mi turno de emocionarme.
—¿Sabes que eres tú quien acaba con todas mis dudas? Me haces sentir fuerte, segura, capaz de cualquier cosa. —Confesé y vi su sonrisa ampliarse.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....