Entrar Via

Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita) romance Capítulo 1459

"Hana"

Ya era la víspera de mi boda y estaba sintiendo una mezcla de alegría y ansiedad que me dejaba agitada y apenas logrando quedarme sentada. Me estaba preparando para ir a casa cuando Fernando se detuvo sonriente frente a mi escritorio.

—¿Ansiosa, noviecita? —Preguntó y yo brincaba en la silla.

—¡Jefecito! Muy ansiosa, ¡teniendo mini ataques de ansiedad a cada hora! —Revelé y él soltó una carcajada—. Solo lamento que tú y Mel no vayan a estar allí.

—Ah, colita, no estaremos allí, pero deseamos mucho tu felicidad! —Tomó mi mano—. Eres muy especial, Hana, eres muy querida para nosotros. Y ni siquiera tengo palabras para agradecer que hayas dejado tu luna de miel para después solo para seguir ayudándome aquí, sin ti no lograría estar acompañando a Mel y a los bebés tan de cerca en este momento.

—Ah, Nando, ¿qué es eso? Somos un equipo y eres el mejor jefe del mundo, siempre voy a estar aquí para hacer tu vida más fácil. Y el psicogato y yo ya tenemos planes para un viaje increíble dentro de un año. —Le sonreí a mi jefe.

—¡Y tendrás tanto tiempo como quieras para ese viaje increíble! Ahora ven conmigo, mi esposa linda y amada quiere verte antes de que te vayas, ¡sabe que mañana no tendrás tiempo!

—Vamos, Brutote, ¡de allí vamos a casa! —Llamé a Rubens y me puse de pie, Fernando pasó el brazo por mi hombro y fuimos conversando hasta la habitación que Melissa estaba ocupando.

Cuando llegamos frente a la puerta de la habitación, Fernando la abrió para mí y me empujó adentro.

—¡SORPRESAAAA! —El grito me tomó por sorpresa.

Miré alrededor, todas las chicas allí, mis damas de honor, las amigas que Melissa trajo a mi vida, mis hermanas, mi hijita e incluso mi madre de segunda oportunidad, todas animadas y vistiendo camisetas color rosa que decían "amiga de la novia" y con arcos en el cabello que ostentaban lazos enormes hacia arriba. Raíssa se acercó y me puso una banda blanca donde se leía "yo soy la novia", Arlete me puso una tiara con velo en la cabeza y me dio un abrazo y un beso.

—¡Bienvenida a la despedida de soltera más exclusiva de la historia de las bodas! —Melissa anunció y abrió los brazos para mí.

Corrí a abrazar a Melissa, con lágrimas en los ojos y una alegría saltando por mi sonrisa.

—Ah, colita, ¡qué orgullo tengo de ti! Tan fuerte, superaste tantas cosas y todavía agarraste a ese psicogato! —Melissa habló y me hizo reír.

—Mel, ¡nada de esto habría pasado sin ti! Tú me sacaste de mi escondite, me hiciste quedar linda, después me diste esa lencería y fue con ella que agarré a mi psicogato! —La abracé emocionada.

—No hice nada, además de verte! Y ver que ese psicogato necesitaba una loca en su vida.

—Sabes que eres mi dama de honor principal, ¿verdad? —La miré emocionada, mientras sostenía su mano.

—¡Lo sé! Y sé que si pudiera estar andando por ahí Del no habría tenido oportunidad de organizar esta boda! Pero sabes que mis bebés me necesitan aquí. —Habló y asentí—. Pero no dejé para nadie esta fiestecita, organicé tu despedida de soltera y ¡las paredes de este hospital hoy van a temblar! —Puso el dedo hacia arriba haciéndome reír.

—¡No estaba esperando una despedida de soltera! —Miré a las chicas emocionada—. ¡Son increíbles!

—¡Increíbles y lindas! Vamos chicas, vamos a tomar una foto de todas juntas antes de que quedemos despeinadas en esta fiesta! —Rubia puso la cámara sobre el trípode y nos juntamos para la foto—. ¡Ahora con el accesorio! —Rubia programó el temporizador de la cámara una vez más y todas ellas se pusieron una máscara con el rostro de Rafael, haciéndome soltar una carcajada.

Todo en la habitación de Melissa estaba en rosa y blanco y con arreglos de flores de cerezo esparcidos por todos lados. Había preparado comiditas, dulcecitos e incluso un pastel. No había bebida alcohólica, pero según Melissa todas éramos locas, no necesitábamos beber para hacer locuras.

Había pensado en cada detalle para que ese momento fuera especial y adoré el cuadro que hicieron para mí, todo blanco, escrito en el centro "besos de despedida con deseos para la nueva vida" y alrededor cada una dio un beso en el fondo blanco del cuadro y firmó el nombre con un deseo en una sola palabra para mi boda. Me reí mucho cuando leí el deseo de Giovana, por supuesto que me deseó "besos", era muy de ella, pero el deseo de Adèle también me hizo reír, me deseó "desnudos", mientras Melissa me deseó "lencería".

Entre los muchos juegos que prepararon me reí mucho con el ping pong en el vaso, porque cada una que agarraba la pelotita con el vaso tenía que dar un consejo de seducción. También hicieron un tendedero con toda la lencería que me dieron y tuve que descubrir quién había dado cuál y me equivoqué en todas y por cada error tuve un pequeño castigo muy divertido y el último fue vestir la lencería y mandar una foto sensual a Rafael.

—Ay, chicas, ¡nunca tuve una fiesta tan divertida! —Confesé al tirarme en el sofá entre Samantha y Anabel.

—No mientas, Hana, que apuesto a que ya hiciste fiestitas más divertidas que esta con tu psicogato! —Catarina comentó y rieron.

—Si tomamos en consideración el ruido, la fiestita que ella y mi papá hicieron en su cumpleaños después de que todos se fueron con seguridad fue la más divertida! —Giovana comentó y todas las chicas me miraron.

—No puedes quedarte callada, ¿verdad, Gi? —Pregunté y ella rió.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)