Camila no había seguido de cerca la vida de Úrsula.
Solo sabía que estaba en esa situación por culpa de esa maldita zorra. Si Úrsula no hubiera seducido al director de AlphaPlay Studios para robarle los planes al Grupo Ríos y conspirar con Javier Hernández para hundirlos, ¡ella no habría terminado rebajándose a estar con un viejo!
¡Nolan podría ser su padre!
¿Acaso no le daba asco acostarse con un hombre así?
Pero ¿de qué servía sentir asco?
¡Todo era por culpa de Úrsula!
Cuando el Grupo Ríos quebró, Santiago, para salvar las apariencias, le dijo a Camila que Úrsula, en un acto de venganza, había robado los planes y traicionado al grupo, provocando su caída.
Y Camila nunca dudó de las palabras de Santiago.
Porque para ella, Úrsula no era más que una campesina de poca monta.
¿Cómo iba una simple campesina a tener la capacidad de revivir de la noche a la mañana una compañía de videojuegos al borde de la quiebra?
Era obvio que Úrsula había recurrido a alguna treta sucia.
Ahora que tenía a Fabián en sus manos, no pensaba dejarlo escapar tan fácilmente.
Así no solo se vengaría, sino que también se ganaría el favor de Nolan. Quizás, si él se ponía de buen humor, finalmente se casaría con ella y la convertiría en la señora Navarro.
Al pensar en esto, una sonrisa de suficiencia se dibujó en su rostro.
Nolan asintió.
—De acuerdo. En ese caso, te dejo el asunto a ti y a Salvador.
Salvador miró a Camila.
—Entonces, cuento con usted, señorita Villar.
Después de comprar el boleto, pensó en pedirle a Dominika que fuera a la casa a ver qué pasaba, pero justo cuando iba a enviarle un mensaje, recordó que Dominika estaba de vacaciones con su familia.
Por suerte, Israel se encontraba en San Albero por un viaje de negocios. Inmediatamente, marcó su número.
—Hola, jefa.
Israel contestó al instante.
Úrsula fue directo al grano.
—Israel, mi abuelo desapareció. Si no estás muy ocupado, ¿podrías ir a la casa y al parque al que suele ir a ver si lo encuentras?
—Claro que sí. —Israel se levantó de su silla de director—. Úrsula, no te preocupes, voy a buscar a Fabián ahora mismo.
—Gracias —dijo Úrsula—. Yo también voy para allá en avión.
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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Cenicienta Guerrera
Hola , me encanta la novela pero faltan los capitulo desde la 1156 a la 1180...