Como el mayor de la familia, David Romo fue el primero en hablar.
—Gracias por traer a Josie. Han estado aquí mucho tiempo, ya deben estar cansados. Vayan a descansar.
Antes de que Armando pudiera responder, Josefina corrió a abrazar a Paulina.
—No quiero irme, mamá. Quiero quedarme contigo.
La situación de la anciana había sido tan crítica que tanto ella como el resto de la familia habían pensado que no lo lograría.
Quizás Josefina sintió su angustia y su miedo, y por eso quería quedarse a acompañarla.
Al ver cómo la niña la miraba, Paulina titubeó, con una mezcla de emociones en la mirada.
Le acarició la mejilla a Josefina y le dijo con suavidad:
—Mamá tiene que quedarse en el hospital para cuidar a tu bisabuela y no podré atenderte. Es mejor que te vayas a casa con tu papá.
—Bueno. Entonces mañana vengo a verte a ti y a mi bisabuela.
—Perfecto —dijo Paulina.
Luego, miró a Armando.
—Llévate a Josie a casa.
Armando no dijo nada más, solo preguntó:
—¿Le digo a mi abuela?
Paulina negó levemente con la cabeza.
La anciana aún no estaba estable. Si se lo decían a la abuela Frías, solo lograrían preocuparla inútilmente.
Armando entendió. Sin decir más, asintió a David, tomó la mano de Josefina y se fue.
La condición de la anciana seguía siendo delicada. Paulina y David hablaron un buen rato con el doctor para entender bien la situación, y después, Paulina le llamó a Ofelia.
Ofelia estaba ocupada y vio su llamada y mensaje media hora más tarde.
—Entendido. Le pediré a unos especialistas que te ayuden. Tú tranquila, Paulina, la abuela va a estar bien.
Paulina colgó y, poco después, llegaron unas personas al hospital diciendo que querían informarse sobre el estado de su abuela.
Y de todos ellos, el único con los contactos y la capacidad para movilizar a tantas eminencias era él.
—¿Ya se reconciliaron?—preguntó Ofelia.
Paulina volvió en sí y respondió con frialdad:
—No.
Ofelia sabía que la abuela Romo y la abuela Frías se llevaban bien, así que al escuchar la respuesta de Paulina, supuso que Armando lo había hecho por consideración a su propia abuela. No insistió en el tema y, después de unas palabras más, colgó.
Aunque Paulina sabía que él lo había hecho por la abuela Frías, después de hablar con Ofelia, le envió un mensaje: [Ya llegaron la doctora Renata y los demás. Gracias.]
Armando respondió casi de inmediato: [De nada.]
Paulina guardó el celular. Armando no volvió a escribir.
AVISO PARA LECTORES:
Queridos lectores, agradecemos su entusiasmo y apoyo hacia esta novela. Nos comprometemos a continuar con una actualización de capítulos el próximo viernes, 28 de noviembre. ¡Gracias por su paciencia y respaldo!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Que falta de respeto de la autora, solo redunda en lo mismo XD....
LO mismo con las mismas, una historia que solo es la repetición de la repetidora, solo le da hacia atrás y para Lante nada de nada. Y tan larga parece que va como para los 2.000 capitulo, si no es mas...
Y... volvemos otra vez al principio...
Da vuelta en lo mismo. Ya estoy aburrida con la trama....
Y seguimos con las mismas porquerías de capítulos.... NO AVANZA NADAAAAAAAA...
Otra semana más esperamdo nuevos capítulos, para leer pura porquería... Esta novela ya no sirve ni para papel Confort! Es de esperar que no finalice la novela con la tonta de Paulina perdonando al infeliz de Armando, quien se revuelca como quiere con su Amante ante los ojos de medio mundo.......
Autora muchas gracias por la novela pero dele algo de acción a la potra con todos los malos...
Estuve 3 meses sin leer esta historia porque avanza muy despacio y que decepción leer que la trama vuelve a la misma m......
Que mierda, esto lo último ya me rindo no puedo con esta historia de verdad que atraso de mierda...
esperar toda una semana para leer 6 capítulos con la misma porquería!!!! AUTORA no tienes un ápice de respeto por los lectores!!!!...