Ella, por supuesto, también tenía que irse.
—Mami va a acompañar a la bisabuela a su casa —le explicó a Josefina—. ¿Qué te parece si te quedas a dormir para consentir a la abuela?
La pequeña obedeció y asintió.
—Está bien, mami.
Paulina se llevó a la abuela Romo. Pasadas las diez de la noche, justo al salir de bañarse, revisó el celular. Encontró un mensaje de Armando recibido unos minutos atrás: Claudia ya había despertado y los médicos la habían declarado fuera de peligro.
Lázaro, en cambio, seguía en coma y no sabían cuándo recobraría el conocimiento.
Tras leer el texto, tecleó una respuesta breve: [Enterada]. Y dejó el aparato.
Por muy mortificada que estuviera por la familia Frias, no le correspondía involucrarse de más, así que al día siguiente se presentó a trabajar como de costumbre.
Mientras tanto, la abuela Romo se haría un espacio para visitar y hacerle compañía a la señora de la casa.
Ella, de todos modos, le marcaría por teléfono para preguntarle cómo seguía.
Con Armando desvelándose en el hospital y corriendo de un lado a otro por los asuntos de la empresa, todo el sábado lo tuvo ocupado. Le tocó a Paulina hacerse cargo de Josefina.
Ante la incertidumbre de la salud de Lázaro, la abuela Frias se negaba a despegarse de la clínica y pasaba casi todo el día ahí.
Todo el fin de semana, Paulina llevó a su hija a visitar a Lázaro y a Claudia, aprovechando las vueltas para platicar un rato con la abuela Frias.
Si bien Claudia ya había reaccionado, sus heridas eran de consideración y tendría que quedarse internada un buen rato.
Al notar que Paulina le había llevado a la niña de visita, se portó accesible y la saludó con una leve inclinación de cabeza.
Como Lázaro seguía inconsciente, para el domingo en la noche, Paulina se llevó de vuelta a Josefina a la casa de la familia Romo.
La mañana del lunes, apenas se levantaron de la cama cuando recibió una llamada.
Era la abuela Frias, quien entre lágrimas de felicidad le avisó que Lázaro por fin había despertado. Aunque recayó en el sueño poco después, los doctores aseguraron que lo peor ya había pasado.
La noticia fue un gran alivio para Paulina y su abuela.
Tras desayunar, pasó a dejar a Josefina al colegio. Iba llegando a la oficina cuando su celular vibró.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Y... volvemos otra vez al principio...
Da vuelta en lo mismo. Ya estoy aburrida con la trama....
Y seguimos con las mismas porquerías de capítulos.... NO AVANZA NADAAAAAAAA...
Otra semana más esperamdo nuevos capítulos, para leer pura porquería... Esta novela ya no sirve ni para papel Confort! Es de esperar que no finalice la novela con la tonta de Paulina perdonando al infeliz de Armando, quien se revuelca como quiere con su Amante ante los ojos de medio mundo.......
Autora muchas gracias por la novela pero dele algo de acción a la potra con todos los malos...
Estuve 3 meses sin leer esta historia porque avanza muy despacio y que decepción leer que la trama vuelve a la misma m......
Que mierda, esto lo último ya me rindo no puedo con esta historia de verdad que atraso de mierda...
esperar toda una semana para leer 6 capítulos con la misma porquería!!!! AUTORA no tienes un ápice de respeto por los lectores!!!!...
Y retroceder nada de avanzar que pendejada...
Y volvemos a lo mismo! Otro accidente y justo está la Mercedez para salvar a Armando y nuevamente el imbésil caerá en remordimento de conciencia y volverá con l Vivaceta de la Mercedez.... Para mi que esos 2 accidentes han sido arregaldos......