Consuelo también sonrió.
—Así es.
Como la relación entre Mercedez y Armando parecía estar mejorando, la familia Lobos y la familia Saavedra no podían ocultar su alegría a pesar de las graves heridas de Mercedez.
A la tarde siguiente, Josefina fue al hospital a ver a Mercedez en cuanto salió de la escuela.
Armando todavía no terminaba de trabajar, así que el chofer la llevó.
La niña entró corriendo a la habitación y, al ver a Mercedez aún tan pálida, se llenó de preocupación.
—¡Señorita Mercedez! Vi el video, ¿cómo estás ahora? ¿Ya te sientes mejor? Si te lastimaste tan feo, ¿por qué no me avisaste de inmediato?
Mercedez le dedicó una sonrisa.
—Estoy bien, ya me siento mucho mejor. No te dije nada porque no quería asustarte. Por eso le pedí a tu papá que no te avisara de inmediato.
Después de eso, Mercedez empezó a preguntarle a Josefina sobre la escuela, y pronto la habitación se llenó de risas y pláticas amenas.
De pronto, Mercedez sonrió con nostalgia.
—Fíjate, Josie, siento que hacía mucho tiempo que no platicábamos tan a gusto. Me hace muy feliz que hayas venido al hospital solo para verme y que te hayas quedado un rato conmigo.
Al escuchar eso, Josefina no pudo evitar sentir un nudo de culpa en el estómago.
Desde que se había acercado más a Paulina, se había vuelto mucho más apegada a ella. En consecuencia, casi había dejado de contarle sus cosas a Mercedez.
***
Paulina no tenía idea de lo que estaba pasando con Armando y Josefina.
Después de estar a las carreras toda la semana, al fin tuvo un momento de paz para ella misma el fin de semana.
El sábado se levantó algo tarde. Tras desayunar, notó que la casa estaba demasiado tranquila.
Entonces cayó en la cuenta de que, en los últimos meses, cada vez que tenía un rato libre, Josefina iba corriendo a la casa de la familia Romo o le marcaba por celular para platicar sin parar.
«De acuerdo.»
Ya que Josefina no iba a ir, tendría tiempo de sobra para descansar.
Descansó el resto del fin de semana y regresó a la oficina el lunes.
Los proyectos en conjunto entre La Conquista Comercial, el Grupo Frias y el equipo de Facundo seguían avanzando con normalidad.
Pero, durante los siguientes días, no volvió a toparse con Armando por ningún lado.
Y aunque no lo vio en persona, sabía perfectamente que él seguía yendo a ver a Mercedez todos los días al hospital.
Y no solo él; Josefina también se iba para allá apenas salía de clases.
Por supuesto, estaba enterada de todo eso porque alguien se tomaba la molestia de mandarle fotos a diario, siempre acompañadas de algún comentario provocador.
Bloquear el número no servía de nada; en cuanto lo hacía, la otra persona simplemente cambiaba de número y seguía mandándole mensajes sin parar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Y... volvemos otra vez al principio...
Da vuelta en lo mismo. Ya estoy aburrida con la trama....
Y seguimos con las mismas porquerías de capítulos.... NO AVANZA NADAAAAAAAA...
Otra semana más esperamdo nuevos capítulos, para leer pura porquería... Esta novela ya no sirve ni para papel Confort! Es de esperar que no finalice la novela con la tonta de Paulina perdonando al infeliz de Armando, quien se revuelca como quiere con su Amante ante los ojos de medio mundo.......
Autora muchas gracias por la novela pero dele algo de acción a la potra con todos los malos...
Estuve 3 meses sin leer esta historia porque avanza muy despacio y que decepción leer que la trama vuelve a la misma m......
Que mierda, esto lo último ya me rindo no puedo con esta historia de verdad que atraso de mierda...
esperar toda una semana para leer 6 capítulos con la misma porquería!!!! AUTORA no tienes un ápice de respeto por los lectores!!!!...
Y retroceder nada de avanzar que pendejada...
Y volvemos a lo mismo! Otro accidente y justo está la Mercedez para salvar a Armando y nuevamente el imbésil caerá en remordimento de conciencia y volverá con l Vivaceta de la Mercedez.... Para mi que esos 2 accidentes han sido arregaldos......