Entrar Via

La Esposa Invisible que Dejaste Ir romance Capítulo 131

Al ver al niño, Selena comprendió de inmediato que ambos habían venido a pasar el día con los pequeños.

—¿Fer también ha venido? —preguntó Yago con curiosidad.

—Sí, está allí —respondió Selena, señalando a un lugar cercano donde Patricia le daba fruta a Fer—. Fue él quien insistió en venir.

Los ojos de Yago brillaron un instante.

—Julito acaba de volver del extranjero y pensamos inscribirlo en un jardín de infancia aquí. ¿Sabes a qué colegio va Fer?

—Hermano, no creo que sea necesario preguntar eso. Con que Julito vaya a uno cercano es suficiente —intervino Virginia, haciendo un puchero.

Yago la fulminó con la mirada. Virginia, que le tenía bastante respeto a su hermano mayor, se encogió de hombros.

—Fer empieza el preescolar en septiembre. Todavía estamos decidiendo a qué colegio irá —dijo Selena con una sonrisa.

—Bien, le preguntaré a Adrián entonces —asintió Yago.

En ese momento, Fer se acercó. Los dos niños, de edades similares, se miraron fijamente, examinando los juguetes que cada uno tenía en la mano.

—¿Podemos intercambiar juguetes? —preguntó Julito.

Fer miró a Selena y luego asintió.

—Claro, y también podemos jugar juntos.

—¿De verdad? ¡Qué bien, tengo un nuevo amigo! —exclamó Julito, saltando de alegría.

—Vamos a jugar allí —propuso Fer, igual de contento. Sin prestar atención a los adultos, los dos niños se fueron a jugar juntos.

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Esposa Invisible que Dejaste Ir