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La Esposa Invisible que Dejaste Ir romance Capítulo 132

Aunque a Selena no le parecía lo más adecuado, no pudo resistirse a los ruegos de su hijo, que quería jugar con Julito.

—Está bien, vamos juntos —asintió.

Durante el resto del día, los pequeños corrían y jugaban delante, con Patricia siguiéndolos de cerca. Yago y Selena caminaban tranquilamente detrás, como una pareja perfecta paseando a sus hijos. Su conversación giraba en torno al futuro de la medicina, una extensión de su trabajo, sin tocar ningún tema personal.

...

En la azotea de un hotel de siete estrellas, un lugar de encuentro para la alta sociedad, Virginia llegó y encontró a Jazmín charlando con varias amigas.

—Perdón por llegar tarde —se disculpó, sentándose en el sofá.

—¿Dónde estabas? Te has puesto morena —le dijo una de ellas con una sonrisa.

A Virginia, que no era precisamente de piel clara, esas palabras le sentaron como un tiro. Sacó un espejito y se miró.

—¡Dios mío, es verdad! Si hubiera sabido que el sol pegaba tan fuerte, no habría llevado al niño al parque de diversiones.

—¿A tu edad y todavía vas al parque de diversiones? —preguntó Jazmín, meciendo una copa de vino tinto.

—Es el hijo de mi hermana, que ha vuelto del extranjero y quería ir. Mi hermano y yo lo acompañamos esta mañana —se quejó Virginia—. Un niño de tres años tiene una energía inagotable. A mí me temblaban las piernas de tanto correr, y él seguía como si nada.

Una de las presentes, Carla Fernández, que estaba enamorada de Yago, se interesó de inmediato.

—Virginia, si estás cansada, la próxima vez que lleves al niño a jugar, llámame. Puedo ayudarte a cuidarlo —le suplicó.

Capítulo 132 1

Capítulo 132 2

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