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La Esposa Invisible que Dejaste Ir romance Capítulo 153

A la mañana siguiente, Fabián Castañeda ya estaba al tanto del desmayo de Selena en el laboratorio. Le advirtió con seriedad que no volviera al trabajo hasta estar completamente recuperada. Selena, consciente de que no podía seguir forzando su cuerpo, decidió tomarse un par de días de descanso.

Al mediodía, Fabián envió a Leandro, en representación tanto del laboratorio como de los inversionistas, con algunos suplementos y regalos para desearle una pronta recuperación. Sabiendo que Leandro estaba en camino, Selena le pidió a la empleada doméstica que preparara un par de platillos extra para el almuerzo.

Adrián, quien se había ido a la cama ebrio la noche anterior, no fue a la oficina. Durmió hasta las diez y media y bajó las escaleras con aire perezoso, vestido con ropa cómoda de casa de un azul profundo.

Selena había regresado después de dejar a Fer en la escuela esa mañana y ahora estaba sentada en la terraza, leyendo. Adrián tomó el desayuno que la empleada le había guardado y se sentó en la silla junto a ella.

—Anoche… ¿de qué acuerdo querías hablar?

Ella pasó la página del libro sin levantar la vista.

—Sobre el divorcio. ¿Cuál es tu decisión final?

Los ojos de Adrián la estudiaron con intensidad.

—¿Ya no te quieres divorciar?

Selena mantuvo la mirada en su libro, su voz tan fría como siempre.

—Si insistes en que nos divorciemos, estoy de acuerdo.

Adrián soltó un bufido casi imperceptible.

—Esa actitud no demuestra ninguna sinceridad.

Solo entonces ella levantó la vista.

—¿Y cómo se supone que deba sonar para que sea sincero?

Él bebió su caldo con parsimonia.

—Si no nos vamos a divorciar, ¿has pensado en cómo vamos a arreglar nuestra relación?

Capítulo 153 1

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