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La Esposa Invisible que Dejaste Ir romance Capítulo 173

—Adrián, siéntate. Toma un té —dijo Yago con una sonrisa.

Aunque las dudas lo carcomían, Adrián no preguntó nada. Se sentó, tomó la taza y comenzó a platicar de trabajo con Yago, sin mencionar a Selena. Yago, por supuesto, tampoco se atrevió a hacerlo. Bebieron té mientras vigilaban a los niños.

Una hora después, al anochecer, Adrián decidió que era hora de volver a casa.

—Papá, ¡todavía no hemos terminado de jugar! —protestó Fer.

—Jugaremos otro día —le dijo Adrián, agachándose para hablarle a su altura.

—¿Y cuándo es "otro día"? —preguntó Fer, que de tonto no tenía un pelo. Julito, que tampoco quería irse, se giró para escuchar la respuesta.

Adrián y Yago intercambiaron una mirada de resignación.

—¿Mañana por la tarde?

—Por mí, perfecto —asintió Yago.

Al saber que podría volver a jugar al día siguiente, Fer chocó la mano con Julito, feliz.

De regreso a casa, Fer se quedó dormido. Adrián lo miró, con la carita sudada, y le dio un beso en la frente. Recordó lo que Selena le había dicho sobre añadir una cláusula a su acuerdo y posponer el divorcio. Ella ya no quería divorciarse, pero tampoco quería seguir siendo su esposa. Una relación extraña, sin duda.

Al ver el rostro inocente de su hijo, Adrián se dio cuenta de que él tampoco tenía tantas ganas de divorciarse.

...

Llegaron justo a tiempo para la cena. Al oír el carro, Selena salió a recibirlos. Fer, al despertarse, le extendió los brazos.

—Mamá, abrázame.

Selena lo tomó en brazos y le olió el pelo.

—¿Te divertiste?

—Sí, mucho. Papá dijo que mañana me traerá a jugar con Julito otra vez.

—Qué bueno. —Mientras él pasara tiempo con el niño, a ella no le importaba a dónde fueran.

Adrián bajó del carro, con el saco en la mano. Vio que para su esposa solo existía su hijo y su rostro se ensombreció.

Capítulo 173 1

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