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La Esposa Invisible que Dejaste Ir romance Capítulo 183

La última vez que se vieron en el laboratorio del hospital militar, le había pedido a Lidia que le filtrara información sobre la investigación, pero ella la había ignorado. Ahora, en cambio, venía a llorarle.

—Compañera, no aguanto ni un segundo más en SemillaViva. ¿Podría ir a trabajar contigo? —Lidia, a pesar de todo, quería seguir en la investigación. Se sentía desaprovechada.

—Por supuesto, serás bienvenida —respondió Jazmín con su sonrisa característica—. Selena no sabe reconocer el talento, pero yo seré tu mentora.

—¿De verdad? ¡Qué bien! Así no tendré que humillarme pidiéndole favores.

—Lidia, te aceptaré con una condición.

—¿Qué condición? ¡Lo que sea!

—Has estado trabajando con Selena. ¿No te has fijado si lleva consigo una carpeta de cuero negro? Dentro hay dos libretas, así de gruesas —dijo Jazmín, haciendo un gesto con los dedos—. Si me las consigues, o al menos les sacas fotos, te nombraré investigadora jefe de mi empresa.

—¿Me estás pidiendo que robe?

—No lo llames así. Es por el bien de la ciencia.

—¿Y de quién son esas libretas?

—Son de los padres de Selena —respondió Jazmín, con el rostro serio.

—Pero… eso es muy arriesgado. Si me pillan, mi carrera se habrá acabado.

—La idea es que no te pillen. Lidia, no te decepcionaré. Si lo consigues, todos los méritos de la investigación serán tuyos. Sé que quieres superar a Selena, convertirte en una estrella de la ciencia —dijo Jazmín, y levantó la mano como si hiciera un juramento—. Firmaremos un contrato. No te fallaré.

Los últimos incidentes en el laboratorio del Grupo Rojas la habían vuelto más precavida. Sabía que mucha gente codiciaba la investigación de sus padres y no podía fiarse de nadie. Si Lidia era una de las piezas del rompecabezas, tal vez podría usarla para descubrir quién estaba detrás de todo.

...

En un restaurante de lujo, Lidia no solo había invitado a Selena, sino también a Fabián.

—Selena, hoy me he portado muy mal. Por favor, perdóname —dijo, agarrándola del brazo con fingida sinceridad.

Con Fabián presente, Selena no iba a darle más importancia al asunto.

—Con tu gesto es suficiente. No te preocupes.

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