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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1696

Samuel miró a Sabrina con sarcasmo.

—No solo le robaron el fruto de su esfuerzo, sino que ella, que siempre separa lo personal de lo profesional, rompió sus propias reglas para echarte una mano.

La expresión de Sabrina era indescifrable; no mostraba ni enojo ni alegría.

—¿Sabes por qué Sebastián no te contó nada de esto? —preguntó Samuel.

—No.

—¿La señorita Ibáñez no dirá ahora que son cosas sin importancia y que por eso él no se acuerda? —se burló Samuel con interés.

Sabrina guardó silencio.

—Él es implacable con sus enemigos, pero con las personas que le importan no suele mentir ni ocultar cosas. No es que no quisiera contarte lo suyo con Cami. Es que... —Samuel la miró a los ojos, con una sonrisa a medias—, naturalmente, no puede contarte algo que ni él mismo sabe.

El párpado de Sabrina tembló. Reaccionó de golpe.

—¿Acaso perdió la memoria?

Samuel se sorprendió de la rapidez mental de Sabrina.

—No es exactamente amnesia —aclaró—, simplemente fue sometido a hipnosis.

***

Cuando salió de la habitación de Samuel, ya había oscurecido.

Daniela, que había estado esperando afuera, preguntó con curiosidad al verla salir:

—Sabrina, ¿quién es exactamente el líder de los Sheffield? ¿Por qué tardaron tanto platicando?

Sabrina negó con la cabeza.

—Vámonos primero.

Al ver el cansancio en su rostro, Daniela no insistió.

—Está bien, vámonos.

Daniela trajo el coche rápidamente.

Poco después de subir al auto, el teléfono de Sabrina vibró.

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