Después de quitarle los puntos a Sabrina, Andrés le hizo una revisión minuciosa.
Asintió y dijo:
—Va sanando bien, pero durante los primeros tres meses tienes que evitar cargar cosas pesadas, y por un año no la uses en exceso. —Hizo una pausa y continuó—: Me quedaré aquí todo este año para monitorear tu recuperación de cerca. Si por algún motivo te lastimas la mano operada, puedes venir a verme de inmediato.
El hecho de que Andrés estuviera dispuesto a quedarse en Chile hasta que Sabrina se recuperara por completo era un favor enorme.
—Muchas gracias por su atención, Andrés —dijo Sabrina—. Si necesita algo que esté dentro de nuestras posibilidades, le aseguro que...
Antes de que terminara de hablar, Andrés la interrumpió con frialdad:
—No hace falta. Ya me pagaron por adelantado, no hay razón para cobrar dos veces. Además... el precio de mis servicios no lo puede pagar cualquiera.
Al decir esto, Andrés le lanzó a Sebastián una mirada cargada de intenciones.
—Ni siquiera este muchacho podría pagarlo.
Los ojos de Sebastián se oscurecieron.
—¿Y qué es exactamente lo que pide por sus servicios, Andrés?
En ese momento, Hernán tosió a su lado.
—Son solo un par de fórmulas secretas. No le hagan caso a sus tonterías. —Hernán puso cara de fastidio—. Bueno, si no tienen nada más que hacer, ya váyanse. Tengo que revisar unas recetas con este viejo cascarrabias.
Al oírlo, Andrés enarcó las cejas. Su cara, que siempre parecía de piedra, mostró enojo.
—Me llevas dos años, ¡¿y te atreves a llamarme viejo cascarrabias?! ¡El anciano aquí eres tú!
La pelea que se desató entre esos dos hombres, que sumaban casi ciento cincuenta años juntos, fue todo un espectáculo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...