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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1876

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Sabrina no estaba del todo convencida, pero se limitó a preguntar:

—¿De verdad es solo eso?

—Sí, no tengo por qué mentirte.

Sebastián se acercó a ella, la abrazó con suavidad y cambió de tema de inmediato.

—¿Cómo terminó la reunión de hoy?

—Los accionistas votaron por unanimidad para sacar a Eva de Grupo Ramos —respondió Sabrina—. Dudo mucho que le sea fácil regresar.

Sebastián asintió levemente.

—Básicamente ha dejado de ser una amenaza para ti.

Sabrina lo miró a los ojos.

—¿Todo lo que pasó en la fiesta de compromiso de Eva fue planeado por ti? Y... ¿tú también mandaste a los Delgado?

—Yo solo les filtré la información de que Eva se iba a casar. Si decidían aparecer o lo que harían después, ya no era parte de mi plan —explicó Sebastián—. No tenía idea de qué cartas tenían bajo la manga. Para ser honesto, solo quería tomar un atajo, nunca imaginé que los resultados serían tan definitivos.

Había que admitir que los hermanos Delgado fueron despiadados.

—Sebas, gracias por hacer tanto por mí —dijo Sabrina.

Sebastián, sin embargo, respondió:

—No tienes que agradecerme, Sabrina. No lo hice solo por ti, también lo hice por mí. Cualquier obstáculo debe ser eliminado. El siguiente en la lista es Fidel Castaño.

Al escuchar el nombre de Fidel, un atisbo de duda asomó en el rostro de Sabrina.

—Pero, ¿qué hay de Hernán Castaño...?

Sebastián le tomó la mano con firmeza.

—No te preocupes por Hernán, no te pondré en una situación incómoda con él.

Al notar la preocupación en los ojos de Sabrina, Sebastián añadió:

—Aún estoy organizando las piezas, así que pasará un tiempo antes de actuar.

Sabrina quiso preguntarle en qué consistía su plan, pero al final decidió no decir nada.

Conversaron un poco más hasta que el celular de Sabrina sonó. Aún tenía pendientes de trabajo, así que se despidió de Sebastián y regresó a su propio despacho.

***

Unos días después, Sabrina recibió una llamada de Daniela Blasco.

—¡Sabrina, acabo de aterrizar! ¿Dónde estás? Voy para allá.

Sabrina se sorprendió.

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