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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 2113

Sebastián la miró fijamente.

—¿Y nosotros, qué somos?

Los ojos de Sabrina parpadearon, dudando.

—¿... Nosotros?

—¿Qué relación tenemos nosotros? —insistió Sebastián.

Esa repentina pregunta hizo que una pizca de pánico brotara en el pecho de Sabrina.

—¿C-cómo?

—Hace un momento me llamaste Sebas, por lo que creí que ya podíamos considerarnos amigos —dijo él en un tono indiferente—. Pero parece que fui yo quien se hizo ilusiones. Lo lamento, te he estado molestando.

Dicho esto, se dio la media vuelta con la intención de marcharse.

—Espera —se apresuró a decir Sabrina al verlo a punto de irse, agarrándolo de la manga del abrigo—. No fue eso lo que quise decir... Yo te considero un amigo, es solo que antes estaba acostumbrada a llamarte así y olvidé corregirme en ese momento.

Le había costado tanto trabajo lograr que Sebastián le creyera; si lo dejaba ir así como así, todo su esfuerzo del día habría sido en vano.

Sebastián se detuvo en seco.

—¿Es así?

Sabrina se esforzó por poner su rostro más sincero.

—Sí, solo fue por falta de costumbre en el momento.

La expresión de Sebastián se suavizó un poco y luego, como si recordara algo, preguntó:

—Ya que ahora somos amigos, supongo que no te importará si me llamas Sebas y yo te llamo Sabrina, ¿verdad?

—... No, no me importa —respondió ella.

Sebastián miró la hora.

—Ya es un poco tarde, vámonos.

—De acuerdo.

Después de subirse al auto, Sabrina finalmente recordó que Eva no los había seguido.

—¿Y Eva? —preguntó.

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