Jasmina llevaba días de malas, con el ánimo por los suelos. Había intentado conquistar a Owen durante mucho tiempo, pero el tipo ni se inmutaba.
Así no podía seguir. No tenía tanto tiempo para estar perdiéndolo con Owen, esperando no sé qué milagro.
En eso, escuchó la voz de Teresa y respondió con fastidio:
—¿Qué pasó? ¿Qué tienes? ¿Por qué gritas?
Al ver su cara, Teresa bajó el tono y preguntó:
—¿Qué tienes, Jasmina? ¿Estás de malas?
—Si tienes algo que decir, dilo ya —replicó Jasmina, sin ganas de perder el tiempo.
—¡Es algo grande! —dijo Teresa, casi sin poder contener la emoción.
—Habla —ordenó Jasmina, sin ánimo de juegos.
Teresa entendió que no era momento de rodeos y fue al grano:
—¡Sue ya tiene novio!
—¿De verdad? —Eso sí logró despertar el interés de Jasmina.
Al fin y al cabo, Sue siempre había sido su gran rival en el amor.
—¡Sí! —asintió Teresa—. ¡Es cierto!
En ese momento, a Jasmina se le encendió una alarma y entrecerró los ojos:
—No me digas que el novio de Sue es Owen...
Sin darse cuenta, Jasmina apretó los puños tan fuerte que los nudillos se le pusieron blancos.
Si Sue realmente estaba con Owen, ¿entonces ella qué era? ¿Una tonta? ¿Por qué Sue, con lo poco que valía, siempre se quedaba con lo mejor, y ella solo encontraba las sobras?
Y para colmo, cuando Brice se ofreció a presentarle a alguien, Jasmina se emocionó mucho. Con el estatus y la posición de Brice, seguro que no sería cualquier cosa.
Pero...
Pero al final, ¡resulta que le quería presentar a Adam!
Solo de recordar ese asunto, a Jasmina le hervía la sangre. Brice la había insultado, ¡así de sencillo!
—¡Claro que no! ¿Qué piensas? ¡Como si Sue pudiera aspirar a alguien como Owen! En serio, Jasmina, para mí, solo tú podrías estar con Owen —dijo Teresa, halagando a Jasmina mientras menospreciaba a Sue.
Eso sí le sacó una sonrisa a Jasmina. Teresa tenía razón: nadie más que ella merecía a Owen. ¿Sue? ¿Quién se creía?
—Entonces, ¿quién es el novio de Sue? —preguntó Jasmina.
—¡Eso sí no te lo imaginas! —dijo Teresa, misteriosa—. Si te digo quién es, ¡te caes de espaldas!
—¿O sea que lo conozco? —preguntó Jasmina.
—¡Por supuesto! —asintió Teresa—. ¡Y hasta tienes cierta confianza con él!
Jasmina volvió a entrecerrar los ojos. Conocía a mucha gente... ¿Quién podría ser tan impactante para que hasta ella se sorprendiera? Y encima, alguien con quien tenía algún trato...
—¿De la familia Reyes? —preguntó Jasmina.
Ella había salido con el hijo mayor de los Reyes, y hasta habían estado a punto de casarse. Pero al final, por ciertas razones, terminaron. Fuera de los Reyes, nadie más podía sorprenderla.
Si Sue había conseguido a alguien de esa familia, sí que tenía suerte. Siempre se topaba con los mejores partidos.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Heredera del Poder
Buen dia, habia entendido que la novela era gratis, gracias 😊...
Buen dia...