Ben
Lo único que me pasaba por la cabeza era: ¿en qué carajos estaba pensando la Diosa de la Luna?
Una cosa era emparejarnos a Elara y a mí, y que nos enteráramos de la forma en que lo hicimos. Pero darle a Jason una compañera humana-bruja... una compañera que estaba trabajando activamente contra la manada de mi compañera... ¿en serio?
—¿Qué quieren hacer con Drake? —preguntó Elara mirándome a mí y a Jason—. Está claro que significa algo para los dos.
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—Cuélguenlo en las celdas, encuentren al miembro más violento de la manada y lo violaremos de la misma forma en que él lo hizo con Kennedy.
Elara giró la cabeza hacia mí; lo vi de reojo, pero no pude quedarme viendo. Acabábamos de llegar a un acuerdo. No podía hacernos retroceder solo porque había aparecido otra cosa que me conectaba con Ken.
—Dijiste “violar”. ¿Te refieres a...?
—Sí —respondimos Jason y yo antes de que pudiera terminar la frase. Ken nunca lo dijo, pero todos lo sabíamos.
Sentí cómo el calor de su cuerpo aumentaba y su piel se erizaba a mi lado; su loba quería salir, y yo no iba a detenerla.
Avanzó con paso firme, envolvió los dedos alrededor de la garganta de Drake y lo obligó a mirarla a la cara.
—¿Por qué estás en las tierras de mi manada? —preguntó con un filo duro en la voz.
—No van a ser tuyas por mucho tiempo —se burló él.
—¿Qué quiere la líder del Aquelarre Ember and Ash con estas tierras? —La bruja en el suelo jadeó, pero no levantó la mirada.
Vi cómo los ojos de Drake se abrieron un poco antes de que recompusiera la expresión.[QA1.1]
—No sé de qué hablas —mintió. Pésimamente.
Elara dejó que sus garras se extendieran en la piel suave debajo de su mandíbula.
—Esa es la respuesta equivocada —gruñó, y liberó su aura. Vi el momento en que lo dominó. Él luchaba contra ella, pero no iba a ganar. Elara odiaba usar su aura, y había estado conteniendo toda su frustración. Ahora tenía un blanco, y él la estaba retando a desatarse. Se rio con burla, como si no estuviera asustado. No podía verle la cara a ella, pero sentí la animosidad emanar de todo su ser—. Qué lástima que estoy de acuerdo con mi compañero y mereces sufrir. —Olí su sangre cuando le clavó las garras para rematar—. Ahora dime qué quiere la líder de ese aquelarre con mi manada —gruñó cerca de su cara, y otra ráfaga de aura lo aplastó.
—¡No lo sé, carajo! —Jadeó—. Ella no me dice nada, excepto que cuide a esta —señaló con un movimiento de barbilla hacia la chica.
—Sigue siendo basura, pero ya volveremos contigo. —Elara lo soltó y dirigió su aura hacia la bruja.

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