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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 185

Aquellas palabras le tocaron el corazón, seguidas de un nudo en la garganta. A Josefina le pareció casi una broma irónica.

Un hombre que apenas conocía creía ciegamente en ella, mientras que sus propios padres dudaban de su inocencia.

A los ojos de su familia, ella solo era una delincuente ingobernable, una mala hija que hacía lo que se le daba la gana.

Con la voz un poco rasposa, le dijo:

—Señor Fuentes, muchas gracias.

La chica seguía sentada en la cama de la celda, abrazando sus rodillas. Su figura delgada la hacía ver sumamente frágil y vulnerable.

Manuel dio un paso al frente por instinto.

—Señorita León, ¿quieres salir de ahí?

Josefina parpadeó y luego negó con la cabeza.

—No, aquí estoy bien.

Era un lugar muy tranquilo, nadie iría a molestarla.

Un brillo peculiar cruzó por los ojos de Manuel. Suspiró con cierta resignación.

—Está bien. Parece que tendré que seguir en deuda contigo un tiempo más. Si necesitas algo, no dudes en buscarme.

Josefina lo miró con total sinceridad.

—Señor Fuentes, de verdad no tiene que preocuparse tanto por eso.

—Claro que sí —respondió él, adoptando un tono más serio—. Me salvaste la vida. Eso no es poca cosa, y siempre te estaré agradecido.

Josefina sonrió a medias, dándose cuenta de que no podría hacerle cambiar de opinión.

—Me retiro por ahora —dijo Manuel—. Cuando salgas, vendré por ti.

Josefina se quedó sin saber qué decir, pero terminó sonriendo.

—Gracias.

Manuel se dio la media vuelta y se marchó.

La celda volvió a quedar en absoluto silencio.

Josefina cerró los ojos y apoyó la cara sobre sus rodillas.

Sentía que el dolor de su pecho se había aliviado un poco.

***

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