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La noche que te convertiste en la madre de mis hijos. romance Capítulo 48

Yvaine.

Sabía que desde que pronuncia la palabra "Miller" los guardaespaldas entrarían en el almacén en tromba, ya me estaba hartando de la situación, y sabía que Norman estaría de los nervios, apunto de, matar a alguien quien fuera, mientras oye a esa loca, amenazarme a mí y a nuestros hijos.

-" Te he dicho que mi marido no es un viejo, al contrario, es alguien muy atractivo, para mi es el hombre más atractivo y sexual que he conocido, de hecho, hace tiempo que quería darte las gracias por haberme drogado esa noche, gracias a ti pasé mi primera vez con el hombre más sexual, atractivo, y maravilloso, que he conocido, pero sabes que es lo mejor, que es multimillonarios, así que en cierta forma, atinaste bien queridísima prima, cada noche me acuesto con un dios del sexo, rico y totalmente entregado a mi"- vi como mis palabras comenzaban a altear cada vez más, sus celos. Con ella siempre funcionaban, así que continue -" Lo mejor que al darle gemelos, mis hijos nunca necesitaran las miserias que me den la familia Graig, que dicho sea de paso ni quiero, ni deseo, por la forma que trataron a mi madre. Sino me crees te puedo decir para que verifiques con quien me casé, hoy será de carácter público, mi marido tiene programado hoy una rueda de prensa para darme a conocer"- la cara de mi prima era un poema, estaba totalmente pálida, hasta sus estúpidos lacayos se habían quedado mudos.

-" ¿Con quién te casaste? "- me preguntó en un hilo de voz.

-" ¿Quieres que te lo diga?, ¿Estas segura? te abierto que desde que pronuncia su nombre te vas a arrepentir de haberme secuestrado y será tu fin, junto a los de tus amigos."- le avise, pero la sonrisa de burla volvió a darle seguridad a Maryori quien se rio junto al resto de desgraciados, sin saber que la espada de Damocles estaba a punto de caer sobre sus cabezas.

-" Seguro primita, haber ¿cómo se llama ese hombre tan maravilloso que no volverás a ver?."- sonreí, y sin más mirándola a los ojos lo dije en alto.

-" Mi marido es Norman Miller, CEO De Miller Holding, ¿verdad cariño?"- no había terminado mi frase cuando veinte hombres vestidos de negro y armados hasta los dientes, entraron en tromba en el almacén, mientras los inmovilizaba todos incluida a mi histérica prima, que gritaba sin parar.

Una limusina entró en el almacén, se detuvo junto a la camioneta de mi prima, y como de si de un dios vengador se tratara, a cámara lenta, cuando el chofer abrió la puerta trasera del coche, salió el CEO de Miller Holding, con un traje negro y rasgos serios de furia contenida en la cara.

-" Si mi amor, no podías explicarlo mejor, a partir de ahora, me ocupo yo, ¡Soltad a mi mujer ya!"- con ese rugido para mi prima y sus secuaces se abrió el infierno literalmente.

Norman.

Varias veces estuve a punto de saltarme el plan, que había programado mi esposa, al oír como la golpeaban o como el, poco aprecio por la vida, del secuestrado que la había golpeado, la había tocado con intenciones sexuales. Esto había acabado con mi paciencia y si mis hombres no me llegan a agarrar, hubiera asesinado a cada uno de los responsables de que mi mujer estuviera ahora atada en una silla, en un almacén de mala muerte, siendo amenazada de muerte.

Tengo que reconocer que, al oír hablar a mi mujer, con la seguridad con que lo hizo, sin perder ni un segundo la compostura, mientras iba llevando a donde quería a la manejable de su prima, me hizo sentirme orgulloso de que esa mujer estuviera a mi lado, me sentí afortunado de ser amado por ella, y en cierta forma agradecí a la celosa de Maryori Wayne, el que Yvaine entrara en mi vida, casi la perdone la vida, hasta amenazó la vida de mis hijos, aquí ya decidí que sufriera de la manera más indecible , y la haría lamentarse, por haberse metido con la mujer y los hijos de Norman Miller.

Cuando mi mujer finalmente dio la palabra clave para que todo se iniciara, esos minutos fueron horas para mí, hasta poder entra en ese maldito almacén. Cuando la vi atada y golpeada, lo vi todo rojo, orden que la soltara y me faltó tiempo para ,una vez suelta de sus ataduras, tenerla en mis brazos y abrazarla para besarla sin importarme quien estuviera mirando.

-" Señora Miller, no me vuelva a hacer esto, casi muero de desesperación y de ira"- le dije junto sus labios, mientras le acariciaba la mejilla golpeada donde se observaba como comenzaba a formarse un ligero hematoma.

-" Lo siento señor Miller, pero tenía que acabar con esto de una vez para evitar que ese hombre la vuelva a sacar de la cárcel. Te prometo que esto no volverá a pasar más, siempre te consultare todo y lo haremos juntos,"- me dijo para tranquilizarme. Pero esto aun no me calmaba.

-" Jordan llévate a mi mujer a casa, y no dejes que nadie la vea si, que la curen y la preparen para la rueda de prensa de esta tarde, vamos a cambar con todo esta tarde, y nuestros enemigos, por fin serán aplastados por nuestra mano."- dije avisando al jefe de seguridad de mi esposa.

Ella me miró como queriendo quedarse, pero al mirar mi cara, sólo me beso y siguió a su escolta, no sin antes girarse para mirar a su prima.

-" Te dije que te ibas arrepentir, Norman es el mejor de los hombres, pero nunca perdona si tocas algo suyo prima, y yo desde hace un año y tres meses, soy totalmente suya, desde el mismo día que me dejaste sola, en la habitación de ese hotel, mi marido no es tan gentil como yo, y desde luego nunca perdona. Recuérdalo, porque esta lección, nunca la olvidaras."- sin más continúo caminando, mientras su prima le gritaba que volviera que la perdonará, que no la abandonará, que eran familia.

-" ¡Cállate arpía!"- dije en tono serio y seguro, como un latigazo.

Mis palabras la hicieron callar y mirarme con terror.

-" Bueno ¿quién fue el responsable que mi mujer tuviera moretones en la cara? ¿o debo emprenderlo con todos?"- ante mis palabras el responsable, fue rápidamente delatado por sus compañeros, lo mire seriamente- "Así que tú no sólo golpeaste a mi mujer, sino que te atreviste a tocarla con intenciones sexuales, ¿sabes los que les ocurre a quien intenta tocar algo que me pertenece, que para mí tiene tanto valor?, y seguro que tiene más valor que tu vida."- le dije mientras me acercaba a él, lo siguiente que sucedió lo viví sin apenas ser consciente, ya que por segundo lo vi dodo rojo.

Mientras mis puños golpeaban sin piedad, esquivan los puños de mi contrincante, no soy un cobarde, lo deje defenderse, al menos así podía justificar la paliza que le iba a propinar. Cuando lo vi tirado en el suelo, totalmente sin sentido al suelo, paré mi castigo. Yo sólo tenía un pequeño corte en un labio y un golpe en el pómulo. Esperaba que esto lo disimulara el maquillador, ya que hoy tenía una rueda de prensa, la rueda de prensa más importante de mi vida.

-" Querida prima estaba es tu última artimaña, nunca más te acercaras a mi familia, y para que no te lo tomes a broma, ahora mismo la DEA debe estar entrando en las oficinas de tu padre y deteniendo no sólo a tu padre, sino también a tu madre, ya que durante años ella, se ha encargado de recibir parte del dinero que tu padre blanqueaba para los jefes de la droga colombiana.

Esta era la compensación, al hombre que la violó cuando era apenas una jovencita, igual que tú le hiciste a tu prima, pero que tu madre decidió seguir teniendo como su amante, que no es otro que tu padre."- mis palabras dejaron a la histérica Maryori totalmente en shock.

Miraba al vacío sin decir nada, ni siquiera protesto cuando la policía llegó para llevársela, a él y a sus traidores secuaces que ya estaban revelando que Maryori les había pagado por secuestrar a su prima, la esposa del CEO de Miller Holding.

Cuando me preparaba para la rueda de prensa y esperaba la llegada de mi mujer y mis hijos, me llegó una llamada de Jason, mi asistente, que según creía yo, aún estaba de vacaciones.

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