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La obsesiva persecución de mi frío marido romance Capítulo 156

Sebastián llegó hasta la silla de ruedas de Isabela. Con una mirada, le ordenó a la empleada que le abriera el abrigo. La sangre había empapado por completo su blusa de lana y la herida seguía brotando a borbotones.

La bala le había impactado entre el hombro izquierdo y la clavícula.

No era mortal, pero la pérdida de sangre era masiva.

Los ojos de Sebastián se oscurecieron de preocupación.

Isabela, perdiendo el conocimiento por el dolor, levantó su mano temblorosa y helada, y se aferró desesperadamente a la manga de la chaqueta de Sebastián.

—Duele mucho... Sebastián...

Al escuchar los quejidos llenos de agonía de Isabela, Valentina no pudo evitar mirar hacia allá.

Pero la corpulenta empleada de Isabela se interpuso, bloqueándole la vista. Desde la perspectiva de Valentina, parecía que Isabela estuviera apoyando su cabeza directamente contra el pecho de Sebastián.

Justo cuando iba a apartar la mirada, escuchó el grito desesperado de la empleada.

Isabela se había desmayado del dolor.

Sebastián no lo pensó dos veces: la levantó en brazos y corrió hacia uno de los vehículos.

Valentina no vio el resto. En el instante en que Sebastián la levantó, dio media vuelta y corrió a buscar a sus colegas del canal.

Lo que le pasara a esa mujer no le importaba en absoluto.

Para su desgracia, descubrió que dos de sus camarógrafos habían resultado heridos.

Lucas se quedó en la escena coordinando la limpieza y el traslado. La familia Correa había dispuesto todos sus vehículos para llevar a los invitados heridos a la clínica privada del Grupo Correa.

Cuando Valentina supo que sus compañeros ya estaban en camino a urgencias, trotó rápidamente hacia la furgoneta del canal que habían traído.

Pero justo cuando iba a cerrar la puerta del piloto, una mano se apoyó sobre el marco.

Entre las luces y sombras del atardecer, el rostro de Nicolás Correa lucía escalofriante.

Se inclinó hacia la ventanilla, esbozando una sonrisa burlona: —Te botó como a un perro para irse con ella. Lo que te propuse hace rato... ¿no quieres reconsiderarlo?

*Lo que le había propuesto...*

Que si se iba con él, arriesgaría su vida para conseguirle el divorcio rápido.

Sinceramente, Valentina sentía ganas de vomitar frente a su oferta.

Capítulo 156 1

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